Los terremotos no pueden predecirse con suficiente anticipación para saber el día y la hora exactos en que ocurrirán. La preparación, por tanto, comienza antes de que el suelo se mueva.
A 40 años del terremoto del 10 de octubre de 1986, estas son algunas de las recomendaciones de Protección Civil para reducir riesgos.
Antes
Prepare un plan familiar de emergencia, identifique rutas de evacuación y lugares seguros y mantenga disponible una mochila con artículos básicos.
Esta puede contener agua, alimentos no perecederos, medicamentos, linterna, radio, botiquín, documentos importantes y un silbato.
También conviene asegurar muebles y objetos pesados que puedan caer.
Durante
Mantenga la calma y no corra mientras está temblando.
Aléjese de ventanas, objetos inestables, postes, árboles y cables eléctricos. Si está dentro de un edificio, identifique las zonas seguras y no utilice ascensores.
Si se encuentra en una zona costera y el movimiento es tan fuerte que dificulta mantenerse de pie, Protección Civil recomienda evacuar inmediatamente hacia las zonas de seguridad por posible tsunami.
Después
Revise si usted o quienes lo acompañan tienen lesiones, manténgase informado mediante fuentes oficiales y tenga presente que pueden producirse réplicas.
Antes de volver a conectar gas o electricidad, compruebe que no existan daños que puedan provocar incendios u otros accidentes.
La memoria del terremoto de 1986 también sirve para esto: recordar que la preparación puede hacer la diferencia cuando vuelvan a sentirse fuertes movimientos.




