Un video que circula masivamente en redes sociales expone la vulnerabilidad de la diáspora salvadoreña ante la usurpación de inmuebles. Un salvadoreño residente en EE. UU. denunció públicamente que, al regresar al cantón Agua Zarca, San Miguel, encontró sus terrenos ocupados por personas que alegan derechos de posesión simplemente por haberlos hallado “deshabitados”. Con escrituras en mano y maquinaria de construcción lista para trabajar, el propietario confrontó a los ocupantes, quienes se niegan a abandonar las 17 manzanas de tierra argumentando que mantienen ganado en el lugar y que llevan tiempo utilizándolo. “Yo soy el dueño de esto, tengo mis escrituras”, sentencia el afectado en la grabación mientras los invasores graban y resisten el desalojo.
Este incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad jurídica para los connacionales que invierten sus ahorros en tierras salvadoreñas. Muchos usuarios en plataformas como X sugieren que el propietario debe acudir de inmediato a la Fiscalía General de la República (FGR) para iniciar un proceso de reivindicación. El caso pone en evidencia una problemática recurrente en la zona oriental: propiedades que quedan sin vigilancia durante años y terminan siendo blanco de “okupas”.
Conflictos tierras San Miguel
La tensión en Agua Zarca sigue latente, mientras la diáspora exige protecciones más severas para evitar que el sueño de regresar al país se convierta en una pesadilla legal de años. La Fiscalía General de la República (FGR) es clave para resolver estos casos, pero muchos afectados denuncian que los procesos son lentos y costosos, lo que desincentiva a los propietarios a buscar justicia.
¿Qué hacer ante una usurpación de terreno?
Denuncia ante la FGR: El primer paso es interponer una denuncia formal por el delito de usurpación de inmuebles, tipificado en el Código Penal.
Certificación del Registro: Obtener una certificación extractada actualizada del Registro de la Propiedad Raíz e Inmueble para demostrar la titularidad vigente.
Proceso Civil: Iniciar un proceso de desalojo o una acción reivindicatoria de dominio para que un juez ordene la salida de los ocupantes ilegales.
Seguridad Preventiva: Se recomienda a los propietarios en el exterior mantener cercados sus terrenos y contar con personas de confianza que realicen visitas periódicas para evitar la “prescripción adquisitiva” o invasiones.