Un hombre contrató a dos jóvenes para asesinar a su exesposa, pero el plan falló y la víctima terminó siendo la hermana de la mujer.
El hecho ocurrió en 2017 en Everett, Washington, cuando los atacantes llegaron en la madrugada a la vivienda. Sin verificar la identidad, dispararon contra la persona que abrió la puerta, quien resultó ser Alisha Canales-McGuire, de 24 años, quien murió en el lugar.
El plan detrás del crimen
Según la investigación, el objetivo era Amanda Canales, expareja de Kevin Lewis. La mujer no se encontraba en la vivienda al momento del ataque.
Las autoridades determinaron que Lewis habría pagado alrededor de 2.400 dólares a dos jóvenes para ejecutar el crimen. Ambos viajaron hasta la casa y dispararon sin confirmar a quién atacaban.
La relación entre Lewis y su exesposa había estado marcada por episodios de violencia. Amanda había denunciado agresiones previas y contaba con una orden de restricción.
De acuerdo con la Fiscalía, el acusado no aceptaba la separación, lo que habría motivado el crimen por encargo.
La investigación y condenas
El caso dio un giro tras una denuncia anónima que permitió identificar a los autores materiales. El análisis de teléfonos y redes sociales fue clave para ubicarlos en la escena.
Los implicados fueron detenidos y posteriormente condenados. Kevin Lewis recibió cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, mientras que los sicarios también fueron sentenciados a varios años de prisión.