La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras, en coordinación con la Presidencia de esa nación, rompió el silencio tras el polémico incidente registrado en el paso fronterizo de Pasa Mono, en Perquín. Las autoridades gubernamentales emitieron un comunicado oficial para manifestar su postura respecto al bloqueo de la comitiva salvadoreña liderada por la ministra de Educación, Karla Trigueros, a quien se le impidió el ingreso de 1,900 paquetes escolares y dispositivos tecnológicos destinados a estudiantes con doble nacionalidad en Nahuaterique.
En la declaración, Tegucigalpa enfatizó que su país continuará promoviendo mecanismos de coordinación binacional con El Salvador. Según el documento, estas plataformas compartidas deben permitir el fortalecimiento de las acciones de asistencia técnica y desarrollo social en beneficio de las comunidades que habitan en los exbolsones, siempre bajo un estricto marco de respeto mutuo.
Acuerdos para diálogo binacional
A pesar de que el comunicado oficial no detalló las razones jurídicas o aduanales exactas que motivaron el rechazo del cargamento de tablets y útiles escolares el pasado martes, la administración hondureña insistió en que las diferencias territoriales o de control de suministros estatales deben resolverse por medio del diálogo diplomático directo entre ambas cancillerías.
La publicación se da en un contexto de alta presión política y descontento social, luego de que padres de familia afectados y movimientos civiles fronterizos criticaran la falta de empatía de los cuerpos migratorios hacia el desarrollo de los niños.
Por su parte, el Gobierno del Presidente Nayib Bukele se mantiene evaluando las vías formales para garantizar la entrega de las computadoras y materiales escolares que regresaron a los almacenes de resguardo de Morazán. Se prevé que en los próximos días se instale una mesa técnica de trabajo sectorial para homologar los permisos de tránsito humanitario y evitar que los roces burocráticos sigan afectando a las escuelas rurales.
El llamado de Honduras a la calma busca mitigar el impacto mediático de un suceso que ha reavivado las discusiones sobre la soberanía y la integración centroamericana en pleno año escolar.