Un tenso incidente diplomático y social se registró en la zona limítrofe entre El Salvador y Honduras, específicamente en el sector de Pasamono, ubicado en el municipio de Perquín, Morazán. Elementos del ejército hondureño impidieron el ingreso de un cargamento de paquetes escolares que el Gobierno salvadoreño destinaba para los estudiantes residentes en las comunidades de los exbolsones.
Este programa de asistencia escolar busca garantizar que los menores salvadoreños que habitan en estas zonas fronterizas cuenten con cuadernos, útiles y herramientas necesarias para continuar sus estudios. El impedimento de las autoridades de Honduras ha encendido las alarmas en el sector educativo de la zona.
Tensión en esta Pequín
La acción militar desató una ola de indignación y malestar entre los habitantes de la zona de Pasamono. Madres de familia, entre ellas Luz Amaya y Saraí Rodríguez, expresaron públicamente su preocupación ante lo que consideran un atropello al derecho a la educación de sus hijos.
Hasta el momento, las autoridades gubernamentales de El Salvador no han emitido un pronunciamiento oficial ante la Cancillería de Honduras por este incidente en Morazán. Mientras tanto, los paquetes escolares permanecen en resguardo en territorio nacional a la espera de que se definan las vías legales o los corredores humanitarios que permitan hacer llegar los útiles a sus legítimos destinatarios.
La comunidad fronteriza hace un llamado urgente a ambas naciones para resolver el conflicto territorial y administrativo que mantiene en la incertidumbre el futuro académico de la infancia rural.