El Fuerte San Francisco cerró un episodio de polémica en el fútbol salvadoreño al liquidar los salarios pendientes a su plantel, luego de que su presidente, Paul Guzmán, declarara que los pagos estaban condicionados a victorias. Las declaraciones, hechas el 24 de febrero, generaron rechazo inmediato, especialmente tras la intervención de Yamil Bukele, presidente de la FESFUT, quien recordó que los contratos deben cumplirse sin importar los resultados deportivos.
Ante la presión mediática y institucional, la Junta Directiva del club emitió un comunicado oficial el 28 de febrero, confirmando el pago del 100% de los salarios adeudados. El equipo aclaró que contaba con la solvencia económica necesaria y lamentó que las palabras de Guzmán fueran malinterpretadas, asegurando que el plantel ya está al día con sus obligaciones financieras.
FESFUT garantiza el cumplimiento de contratos
La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) actuó con rapidez para evitar que la situación escalara, reafirmando que el profesionalismo en el deporte exige el cumplimiento irrestricto de los acuerdos laborales. Bukele advirtió que ningún club puede condicionar los pagos a los jugadores, ya que esto viola los reglamentos de la Liga Mayor de Fútbol (LMF).
El Fuerte San Francisco, con sede en San Francisco Gotera, ahora busca enfocarse en su desempeño deportivo, dejando atrás este capítulo controvertido. Las autoridades del club aseguraron que se tomarán medidas para evitar situaciones similares en el futuro, priorizando la transparencia y el bienestar de los jugadores.
Mientras tanto, los jugadores del equipo ya recibieron sus salarios correspondientes y se preparan para los próximos compromisos en la LMF. La directiva agradeció el apoyo de los aficionados y reafirmó su compromiso con el fútbol profesional en El Salvador.