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Tecnología

¿Adiós a la IA? Trump impulsa un nuevo nombre y genera debate mundial

Estados Unidos quiere que la inteligencia artificial sea conocida como «superinteligencia», pero su propuesta internacional enfrenta diferencias. El cambio ya tiene respaldo en una orden presidencial.

Estados Unidos impulsa la denominación «superinteligencia» para las tecnologías de inteligencia artificial, aunque el cambio no ha sido adoptado internacionalmente. Foto: Ilustración.
Estados Unidos impulsa la denominación «superinteligencia» para las tecnologías de inteligencia artificial, aunque el cambio no ha sido adoptado internacionalmente. Foto: Ilustración.
Por Franco López |

La expresión inteligencia artificial, utilizada durante décadas para describir tecnologías capaces de realizar tareas asociadas con la inteligencia humana, enfrenta un inesperado intento de cambio de nombre impulsado desde Estados Unidos.

El presidente Donald Trump ordenó a las agencias del Gobierno federal estadounidense utilizar el término «superinteligencia» (SI) en lugar de «inteligencia artificial» (IA), una decisión que ahora su administración busca extender al ámbito internacional.

La propuesta llegó esta semana a las discusiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero no obtuvo el resultado que Washington pretendía: el comunicado difundido este sábado 17 de octubre evitó adoptar el nombre propuesto y utilizó una expresión alternativa para referirse a estas tecnologías.

¿Por qué Estados Unidos quiere cambiar el nombre de la inteligencia artificial?

La iniciativa tiene su origen en una orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de septiembre de 2026, titulada Inaugurating the Era of Super Intelligence.

En el documento, publicado en el Registro Federal de Estados Unidos, el mandatario sostiene que el concepto tradicional de inteligencia artificial ya no refleja adecuadamente las capacidades de las tecnologías modernas.

La orden establece que las agencias del Poder Ejecutivo deben utilizar las expresiones «Super Intelligence» y «SI» en comunicaciones oficiales, sitios web, informes y otros documentos no sujetos a definiciones legales que impidan el cambio.

Sin embargo, la disposición no obliga a modificar documentos históricos ni cambia automáticamente las leyes vigentes que todavía utilizan la denominación inteligencia artificial.

El intento de convencer al Fondo Monetario Internacional

La iniciativa también fue impulsada por Erin Browne, subsecretaria del Tesoro estadounidense para Asuntos Internacionales, durante las reuniones del FMI y del Banco Mundial celebradas en Bangkok, Tailandia.

En declaraciones a Reuters el jueves 15 de octubre, Browne confirmó que Estados Unidos estaba negociando con representantes de otros países para incorporar la expresión «superinteligencia» en un comunicado del Comité Monetario y Financiero Internacional.

Washington pretendía que este cambio trascendiera sus instituciones federales y comenzara a utilizarse en organismos económicos multilaterales.

No obstante, el documento presentado este sábado 17 de octubre no adoptó el término solicitado.

En su lugar, el comité utilizó la expresión inglesa advanced intelligence technologies, equivalente a «tecnologías avanzadas de inteligencia».

La formulación permitió abordar sus posibles beneficios económicos y riesgos financieros sin adoptar la nueva denominación promovida por la administración estadounidense.

Reuters

¿Superinteligencia e inteligencia artificial significan lo mismo?

Aunque el Gobierno estadounidense pretende utilizar ambos términos para referirse a la misma categoría de tecnologías, técnicamente no siempre tienen idéntico significado.

La inteligencia artificial es un concepto amplio que comprende sistemas informáticos capaces de realizar tareas como reconocer imágenes, traducir idiomas, generar textos, analizar datos o resolver problemas.

La superinteligencia, en cambio, suele utilizarse en el debate científico y tecnológico para describir una forma hipotética de inteligencia artificial capaz de superar las capacidades humanas en prácticamente todos los ámbitos cognitivos relevantes.

Inteligencia artificial (IA)Superinteligencia (SI)
Engloba tecnologías actuales como asistentes, generadores de contenido y sistemas predictivos.En el uso técnico habitual, describe capacidades que superarían ampliamente las humanas.
Es una denominación ampliamente utilizada en investigación e industria.Tiene un significado más específico en debates sobre el futuro de la IA.
Ya se encuentra incorporada en normas, investigaciones y productos.La administración Trump también la utiliza como nueva denominación gubernamental de las tecnologías de IA.

La propia orden ejecutiva reconoce esta diferencia práctica al establecer que, para los fines de la disposición presidencial, «superinteligencia» debe entenderse con el alcance de la definición legal existente de inteligencia artificial.

Por lo tanto, el cambio anunciado por Washington es, por ahora, principalmente terminológico y administrativo, no una demostración de que los sistemas actuales hayan alcanzado una inteligencia superior a la humana.

GovInfo

¿ChatGPT y otras herramientas tendrán que cambiar de nombre?

El intento de Washington también plantea una pregunta para los usuarios de plataformas como ChatGPT, Gemini y otros asistentes digitales: ¿tendrán que comenzar a utilizar una nueva denominación?

La respuesta es que no existe una obligación general de hacerlo.

La orden presidencial se dirige al Poder Ejecutivo federal estadounidense, dentro de los límites establecidos por la legislación del país. No impone directamente a las empresas privadas ni a los usuarios internacionales el cambio de nombre de sus servicios.

Tampoco significa que las aplicaciones actuales deban modificar sus marcas, funciones o tecnologías.

Para las personas que utilizan herramientas de inteligencia artificial en El Salvador, el anuncio no implica un cambio inmediato en la forma de acceder a ellas.

El debate de fondo va más allá de un nombre

La controversia coincide con un momento en el que gobiernos, organismos internacionales y empresas tecnológicas discuten el impacto económico y social de los sistemas avanzados de inteligencia artificial.

Durante las reuniones internacionales celebradas esta semana, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que las oportunidades de la inteligencia artificial también están acompañadas de riesgos que requieren salvaguardas, infraestructura adecuada y mecanismos de supervisión.

Entre los asuntos discutidos se encuentran la transformación del empleo, las inversiones en infraestructura tecnológica y los efectos de estos sistemas sobre la estabilidad económica.

Por ahora, Estados Unidos ya ha establecido el uso de «superinteligencia» dentro de su administración federal, pero no ha conseguido convertirlo en una denominación internacional universal.

La discusión demuestra que, además de transformar industrias y actividades cotidianas, la inteligencia artificial también está generando disputas sobre cómo definirla, regularla y comunicar sus avances.

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Franco López

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