El 8 de septiembre de 2024, un helicóptero Bell UH-1H de la Fuerza Aérea Salvadoreña se estrelló en Pasaquina, La Unión, dejando un saldo de nueve víctimas fatales, incluido Mauricio Arriaza Chicas, director de la Policía Nacional Civil (PNC). Este primer aniversario reaviva el duelo en un país que aún no supera la pérdida de un líder clave en la lucha contra las pandillas.
Arriaza, nombrado director en 2019 por Nayib Bukele, fue un pilar del Plan de Control Territorial, que redujo los homicidios en un 56.8% entre 2021 y 2022. Junto a él murieron altos mandos policiales, militares y el periodista David Cruz. La aeronave trasladaba a Manuel Coto, exgerente de COSAVI, acusado de desviar 35 millones de dólares, tras su captura en Honduras.
PNC, sin director general
La investigación, apoyada por expertos de EE. UU., concluyó que el accidente se debió a malas condiciones climáticas, lluvia y nula visibilidad, que llevaron al impacto contra una colina. Bukele decretó tres días de duelo nacional y exigió una investigación exhaustiva.
A un año, el cargo de director de la PNC sigue vacante, con Gustavo Villatoro asumiendo las riendas temporalmente. La tragedia no ha frenado la lucha contra el crimen, pero el legado de Arriaza perdura en un El Salvador más seguro.