El exvocalista de la banda de rock alternativo Lostprophets, Ian Watkins, fue asesinado en octubre del año pasado en su celda de la prisión de Wakefield (Reino Unido), y recientemente se publicaron imágenes que muestran los momentos posteriores al brutal ataque a puñaladas.
Watkins, quien cumplía una condena de 35 años por una serie de delitos sexuales contra menores, murió tras ser apuñalado tres veces en la cabeza y el cuello. La Fiscalía sostiene que el recluso Rashid Gedel fue quien entró a su celda y lo atacó, para luego entregarle el arma a Samuel Dodsworth con el fin de que la ocultara. Ambos acusados niegan los cargos.
Durante la audiencia del jueves pasado, se exhibieron videos del interior de la cárcel de máxima seguridad captados tras el ataque del 11 de octubre. En una de las grabaciones, mientras un guardia con cámara corporal pasaba junto a la celda de Watkins —quien recibía atención de urgencia—, se escucha a Gedel decir: “Que duermas bien, Watkins, muchacho”.
El ataque duró aproximadamente 20 segundos. Watkins fue encontrado con tres cortes en la cara y el cuello; uno de ellos le seccionó la vena yugular, lo que le causó la muerte.