La cifra de víctimas mortales tras la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela se elevó a 80 personas, según reportes confirmados por The New York Times, El País y BBC Mundo. El ataque, ejecutado el 3 de enero de 2026, tuvo como objetivo la captura de Nicolás Maduro y afectó zonas estratégicas de Caracas, La Guaira y Miranda. Entre los fallecidos hay militares venezolanos, civiles y 32 militares cubanos que formaban parte del esquema de seguridad del mandatario, según confirmó el presidente Donald Trump y el gobierno de Cubaelpais.com+1.
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, acusó a EE. UU. de “asesinar a sangre fría” a gran parte del equipo de seguridad de Maduro, mientras que el gobierno interino de Delcy Rodríguez denunció el ataque ante el Consejo de Seguridad de la ONU como una “agresión ilegítima”. La operación, denominada “Operación Resolución Absoluta”, incluyó bombardeos en Fuerte Tiuna y otras instalaciones militares, dejando zonas sin electricidad y generando un clamor internacional por justiciaelpais.com+2.
Clamor por la justicia
Organizaciones de derechos humanos y gobiernos latinoamericanos exigieron una investigación independiente para evaluar si hubo un uso desproporcionado de la fuerza. Mientras Maduro fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo, su defensa y aliados, como Cuba y Rusia, calificaron la acción como un “acto de agresión” y un “secuestro”. El presidente Javier Milei de Argentina, en cambio, celebró la operación como un avance para la “libertad” en la regiónelpais.com+2.
El debate sobre la soberanía y la legalidad internacional se intensificó tras el ataque. Mientras Trump defendió la operación como un “éxito militar” para desmantelar una red de narcoterrorismo, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) no logró un consenso sobre la respuesta al bombardeo. En Caracas, equipos de rescate siguen trabajando en las zonas más afectadas, donde la tensión persiste y las familias de las 80 víctimas exigen justicia y reparaciónes.wikipedia.org+2.
La operación, planificada durante meses por la CIA y fuerzas especiales, combinó inteligencia encubierta y ataques aéreos con más de 150 aeronaves desde 20 bases militares. Según fuentes militares, las fuerzas venezolanas quedaron “abrumadas” y “rápidamente incapacitadas”. Sin embargo, el costo humano y las violaciones al derecho internacional siguen siendo el centro de las críticas, especialmente por la muerte de civiles y la destrucción de infraestructura críticalanacion.com.ar+2.
El panorama en Venezuela sigue siendo de alta tensión, con protestas en las calles y un futuro incierto bajo el gobierno interino. Mientras Maduro se declara “prisionero de guerra” en una corte de Nueva York, la comunidad internacional observa con preocupación el precedente que este ataque podría sentar en la región. La búsqueda de justicia para las víctimas y sus familias se ha convertido en una demanda urgente, tanto en Venezuela como en foros globaleselpais.com+2.