El presidente Nayib Bukele anunció este martes 13 de octubre una inversión privada de $2,900 millones del grupo empresarial Cox en El Salvador, destinada a proyectos de generación y almacenamiento de energía, infraestructura de gas natural, agua potable y saneamiento.
El anuncio se realizó durante un acto en el que Bukele y Enrique Riquelme Vives, fundador y presidente ejecutivo de Cox, firmaron un memorándum de entendimiento que establece el marco para desarrollar las inversiones.
Según el mandatario, se trata de la mayor inversión privada anunciada en la historia de El Salvador, al superar los montos de anteriores proyectos energéticos y portuarios.
La dimensión económica del acuerdo contrasta con sus posibles efectos cotidianos: reducir el costo de la electricidad, fortalecer el abastecimiento energético y mejorar los servicios de agua potable. Sin embargo, esos beneficios dependerán de la ejecución y entrada en funcionamiento de los proyectos.
¿Cómo se distribuirá la inversión de $2,900 millones?
El plan presentado por Cox comprende cuatro grandes áreas:
- $1,800 millones en gas natural: Desarrollo de infraestructura para almacenamiento terrestre, distribución y generación eléctrica, con una capacidad anunciada de 380 megavatios.
- $600 millones en agua potable y saneamiento: Mejoras en infraestructura y gestión de recursos hídricos para fortalecer los sistemas de abastecimiento y saneamiento.
- $300 millones en almacenamiento de energía: Instalación de baterías para aprovechar parte de la electricidad producida por plantas solares durante el día y utilizarla por la noche.
- $200 millones en energía solar: Desarrollo de nuevas plantas de generación fotovoltaica.
La infraestructura de gas natural concentrará aproximadamente el 62 % del monto total anunciado, mientras que los proyectos de agua potable y saneamiento representarán cerca del 21 %.
En conjunto, los componentes energéticos suman $2,300 millones, equivalentes a alrededor del 79 % de la inversión.

¿Bajará la factura de electricidad de los salvadoreños?
Uno de los anuncios de mayor interés para los hogares es la posibilidad de una reducción en las tarifas eléctricas.
Bukele explicó que la nueva infraestructura permitirá ampliar la generación de electricidad y reducir la dependencia de combustibles como el búnker, utilizado en determinadas plantas térmicas.
El presidente afirmó que, una vez que la nueva planta energética esté funcionando, la tarifa eléctrica de los hogares podría disminuir.
La reducción todavía no es un hecho: no se anunció un porcentaje de rebaja, una fecha para su aplicación ni un nuevo cuadro tarifario para los consumidores.
Otro componente será el almacenamiento mediante baterías, con el que Cox pretende aprovechar durante la noche parte de la energía solar generada en horas diurnas.
La capacidad inicial anunciada para este sistema es de 440 megavatios, con planes de ampliación futura hasta 1,000 megavatios, mediante inversiones adicionales.
La posibilidad de abaratar el suministro dependerá de factores como los costos de generación, los contratos de compra de energía, la operación de las nuevas instalaciones y la regulación tarifaria.

$600 millones para agua potable y saneamiento
El acuerdo también contempla una inversión de $600 millones en infraestructura hídrica, destinada a mejorar la gestión, distribución y calidad de los servicios de agua potable y saneamiento.
Durante el anuncio, Bukele calificó esta partida como la mayor inversión individual en agua potable y saneamiento de la historia del país.
Para los ciudadanos, la relevancia de este componente estará en su capacidad de traducirse en mejoras concretas, especialmente en zonas con deficiencias de suministro.
No obstante, en las declaraciones proporcionadas no se detallaron los municipios beneficiados, el número de hogares que recibirían mejoras ni el calendario de ejecución de las obras.
Estos aspectos serán fundamentales para evaluar el alcance real de la inversión.
Una inversión que supera anteriores proyectos históricos
Para explicar la magnitud del nuevo acuerdo, Bukele recordó dos inversiones privadas anunciadas anteriormente.
La primera fue Energía del Pacífico, con aproximadamente $1,100 millones destinados al desarrollo de infraestructura de generación eléctrica.
Posteriormente, el proyecto de modernización de los puertos de Acajutla y La Unión, vinculado al grupo turco Yildirim y su operador Yilport, elevó la referencia a una inversión superior a $1,600 millones.
El nuevo anuncio de Cox, por $2,900 millones, supera incluso la suma de las dos cifras redondeadas mencionadas durante el discurso, que alcanza $2,700 millones.
Como antecedente: Modernización portuaria con inversión récord de El Salvador
El mandatario también señaló que el monto anunciado equivale aproximadamente al 7 % del producto interno bruto (PIB) salvadoreño, una comparación utilizada para dimensionar el acuerdo respecto de la economía nacional.
La cifra corresponde a un compromiso de inversión anunciado, no a dinero que ya haya ingresado o sido ejecutado en su totalidad dentro del país.
Cox prevé empleos y nuevas oportunidades empresariales
Durante su intervención, Enrique Riquelme explicó que Cox busca ampliar su presencia en El Salvador mediante proyectos de energía solar, baterías, agua e infraestructura de gas natural.
El empresario anticipó la creación de cientos de empleos, aunque en el fragmento disponible de su intervención no precisó una cifra definitiva ni distinguió entre puestos temporales de construcción y empleos permanentes.
El proyecto de gas natural también pretende desarrollar infraestructura que permita suministrar combustible a otras industrias y empresas generadoras de electricidad.
Según lo anunciado, parte de esa infraestructura podría facilitar futuras exportaciones de gas natural hacia países vecinos, como Guatemala.
De concretarse, el proyecto podría tener efectos más allá de la generación eléctrica, al ampliar la infraestructura disponible para actividades industriales y nuevos negocios.
¿Cuándo comenzarán las obras y llegarán los beneficios?
Aunque Cox anunció inversiones directas en el corto plazo, las declaraciones difundidas durante la conferencia no establecieron un cronograma completo para los cuatro componentes del proyecto.
Tampoco se precisaron en los fragmentos revisados las fechas de inicio de operación de las plantas, los desembolsos previstos por año o los plazos para alcanzar las capacidades energéticas anunciadas.
La firma del memorándum representa un paso para impulsar los proyectos, pero su impacto económico y social deberá medirse conforme avancen las obras y se materialicen las inversiones.
El Salvador cuenta además con una proyección de crecimiento económico de 4.5 % para 2026, según el Banco Mundial. El comportamiento de la inversión privada figura entre los elementos relevantes para las perspectivas de expansión económica.
En contexto: “Paciencia y confianza”: Bukele reacciona a proyección de crecimiento de 4.5 % para El Salvador
Por ahora, los $2,900 millones constituyen uno de los anuncios económicos de mayor magnitud realizados en el país. Su importancia para los salvadoreños dependerá de cuánto capital se ejecute, cuántos empleos se generen y si las nuevas instalaciones consiguen traducirse en electricidad más accesible y mejores servicios de agua.