El salvadoreño Jorge Benjamín Ramos, de 27 años, fue encontrado sin vida en una alcantarilla en el municipio de Marcala, departamento de La Paz, Honduras, después de que su familia reportara su desaparición.
Ramos era originario de Perquín, Morazán Norte, y llevaba aproximadamente seis meses viviendo en Honduras por motivos laborales. Residía en el municipio de Yarula y, según información proporcionada por sus familiares, realizaba trabajos para una persona en ese país y también acostumbraba movilizarse en motocicleta.
El joven desapareció el 25 de agosto. Dos días después, el 27 de agosto, un cuerpo fue localizado dentro de una bolsa en una alcantarilla en Marcala.
Familia del salvadoreño lo identificó en una morgue
Los familiares continuaron buscándolo sin saber inicialmente que el cuerpo localizado correspondía a Ramos.
Benjamín Martínez, padre del joven, explicó a La Prensa Gráfica que la familia se enteró mediante una radio hondureña del hallazgo de un cadáver en una alcantarilla ubicada en la entrada de Marcala. Posteriormente acudieron a la morgue de Tegucigalpa, donde lograron identificarlo mediante una fotografía.
De acuerdo con el relato del padre, la familia fue informada de que el cuerpo había sido encontrado dentro de una bolsa y presentaba estado de descomposición. Hasta ese momento, aseguró, no les habían comunicado oficialmente la causa de la muerte.
El caso permanece pendiente de esclarecimiento. Publicaciones de este 7 de septiembre señalan que las autoridades hondureñas mantienen las investigaciones y que no se ha informado públicamente de una hipótesis sobre las circunstancias de la muerte.
La familia también había solicitado apoyo para trasladar los restos de Ramos hacia El Salvador y darle sepultura. Según información publicada el 4 de septiembre, el consulado salvadoreño en Honduras había ofrecido colaborar para agilizar los trámites de repatriación.