Asistir a un cumpleaños en El Salvador siempre es una ruleta rusa gastronómica, especialmente a la hora de la verdad: la repartición del pastel. Sin embargo, una reciente celebración en el departamento de San Vicente ha dejado con la boca abierta y el estómago feliz a miles de internautas. Un video difundido en redes sociales captó el momento exacto en que los organizadores de la fiesta rompieron con todas las leyes de la física y de la tacañería cumpleañera al servir unas porciones verdaderamente descomunales que cubrían casi por completo los platos de los dichosos invitados.
La inusual y maravillosa escena se volvió un fenómeno viral de inmediato, ya que desafía la dura realidad a la que el salvadoreño promedio está acostumbrado. En este tipo de festejos, lo común es recibir una rebanada tan delgada y transparente que parece cortada con láser, obligando a los asistentes a saborear puras migajas para que el postre logre alcanzar milagrosamente para toda la colonia.
Pedazos gigantes de pastel
Para la comunidad digital, este cumpleañero vicentino se ha coronado como el héroe definitivo de las fiestas patronales del hogar. Los comentarios llenos de humor y envidia de la buena inundaron las plataformas, destacando que “ese es el verdadero nivel de abundancia” que todos buscan cuando se ponen sus mejores galas para ir a cantar el “Feliz Cumpleaños”. El contraste con las típicas bromas sobre los banquetes donde se prioriza el codo antes que el diente hizo que el metraje ganara el aplauso unánime de los amantes de la buena comida y el dulce.
Mientras muchos se preguntan de qué tamaño era el dichoso pastel para aguantar semejante distribución, los santanecos y capitalinos ya están exigiendo que se adopte esta generosa tradición en todo el territorio nacional. Definitivamente, en San Vicente demostraron que cuando se trata de festejar un año más de vida, la miseria no tiene invitación y que el pastel se respeta, se sirve con orgullo y se disfruta en porciones aptas para campeones.