El panorama energético ha dado un giro preocupante. El petróleo West Texas Intermediate (WTI) ha roto la barrera psicológica de los $100 por barril, impulsado por la inestabilidad en Medio Oriente. Para los salvadoreños, esta noticia llega en el peor momento: apenas la semana pasada, el Ministerio de Economía confirmó un incremento de $0.25 por galón en todo el territorio nacional, dejando los precios de la gasolina en niveles que ya golpean la canasta básica.
Aunque no hay una alerta oficial decretada por el Gobierno, la tensión se siente en cada semáforo y mercado. Históricamente, cuando el crudo supera los tres dígitos, el impacto en las bombas de El Salvador se refleja en la siguiente quincena de referencia. Esto plantea un escenario difícil para el bolsillo: si el aumento de la semana pasada ya encareció fletes y productos agrícolas, una nueva subida impulsada por el barril a $100 podría disparar el costo de la vida.
Presión al precio de la gasolina
El “Efecto Quincena”: El Salvador actualiza precios de la gasolina cada 15 días; el mercado internacional de hoy es el precio que pagarás mañana.
El impacto indirecto no es solo el carro; es el bus, el flete del repartidor y el costo de producción de las tortillerías.
Un dato crítico: El alza de $0.25 de la semana pasada ya absorbió parte del presupuesto de Semana Santa de muchas familias.
La recomendación es clara: Si el MINEC anuncia una nueva subida el próximo lunes, lo ideal es llenar el tanque este fin de semana.