El Salvador registró en 2025 el nivel más bajo de comercio ilícito de cigarrillos de los últimos años, alcanzando un 24.8 % del mercado, de acuerdo con un estudio de Total Research Network para la Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES). Esta cifra representa una reducción de casi 20 puntos porcentuales en comparación con el 44.1 % registrado en 2019, como resultado de una articulación estratégica entre la Fiscalía General de la República, el Ministerio de Hacienda, Aduanas y el Gabinete de Seguridad, que logró desarticular estructuras criminales transnacionales.
Durante 2025, las autoridades destruyeron más de 20 toneladas de producto incautado, valoradas en $4.1 millones, evitando una evasión fiscal de $2 millones. Como consecuencia de estos controles, la recaudación del impuesto selectivo al consumo creció un 17.4 % entre 2019 y 2025. Blanca Roque, directora ejecutiva de ADES, destacó que la coordinación público-privada fortalece la economía formal y protege al consumidor de productos sin certificación sanitaria. Sin embargo, el gremio lamentó que esta lucha contra el comercio ilícito conlleve riesgos fatales, expresando su pésame por el fallecimiento del cabo Pablo Israel Cortés Recinos en un operativo fronterizo reciente.


Impacto del comercio ilícito
El estudio de Total Research Network revela que el nivel de mercado ilícito pasó del 44.1 % en 2019 al 24.8 % en 2025, un avance sin precedentes en la región. La recaudación fiscal por impuestos selectivos al consumo aumentó significativamente, demostrando la efectividad de las políticas implementadas.
Las autoridades atribuyen este éxito al fortalecimiento de los controles en aduanas terrestres, que han permitido incautar y destruir grandes volúmenes de cigarrillos ilegales. Solo en el último año, se evitó la evasión de $2 millones de dólares, recursos que ahora benefician al presupuesto nacional.
Blanca Roque resaltó que, aunque los resultados son alentadores, persisten desafíos en la seguridad fronteriza y la protección de los agentes que combaten este flagelo. El gremio empresarial reiteró su compromiso de seguir colaborando con las instituciones para erradicar el contrabando y garantizar un mercado justo.
El comercio ilícito no solo afecta la economía, sino que también financia redes criminales y pone en riesgo la salud pública. Por ello, ADES y el gobierno continúan trabajando en estrategias para mantener esta tendencia a la baja.