El fervor religioso se apoderó de las calles del Centro Histórico de San Salvador durante la conmemoración del Viacrucis institucional. La procesión, que atrajo a cientos de feligreses, concluyó de manera satisfactoria en la parroquia El Calvario, recinto emblemático que recibió a los devotos tras el recorrido de las estaciones.
El evento destacó por una organización que priorizó el bienestar de los asistentes. Las autoridades desplegaron un operativo de vigilancia que permitió un desarrollo pacífico, garantizando que las familias salvadoreñas pudieran ejercer su libertad de culto en un entorno de total seguridad. No se reportaron incidentes ni altercados, consolidando esta jornada como un referente de convivencia ciudadana y respeto por las tradiciones litúrgicas en el corazón de la capital.