El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se encuentra en el centro de una fuerte polémica tras sus declaraciones durante un discurso en Bogotá, donde sugirió una relación personal entre Jesús y María Magdalena. En el marco de la reapertura del Hospital San Juan de Dios, Petro afirmó: “Yo creo que Jesús hizo el amor, sí. A lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir”, palabras que se viralizaron rápidamente y desataron reacciones encontradas en la opinión pública.
Las declaraciones del mandatario provocaron un rechazo inmediato por parte de líderes religiosos, feligreses y sectores políticos, quienes argumentan que no existe respaldo en textos canónicos o históricos que sustenten tal afirmación. Críticos señalaron la falta de evidencia en documentos religiosos sobre relaciones de carácter sexual atribuidas a Jesús, y cuestionaron la pertinencia de este tipo de comentarios desde la investidura presidencial.
Reacciones ante Gustavo Petro
En redes sociales, las voces críticas destacaron la impropiedad de las declaraciones, calificándolas como innecesarias y fuera de contexto. Algunos usuarios defendieron la frase como una apreciación personal, pero la mayoría coincidió en que el mandatario tocó un tema sensible para la fe de millones de personas. Sectores conservadores y religiosos exigieron una rectificación pública, mientras que analistas políticos advirtieron sobre el riesgo de polarizar aún más a la sociedad colombiana.
Líderes de opinión recordaron que, según la tradición y los documentos eclesiásticos, María Magdalena es una figura de devoción cuya relación con Jesús fue estrictamente espiritual. Esta polémica se suma a otros desafíos de comunicación del gobierno de Petro, en un momento donde la sensibilidad religiosa de gran parte de la población ha sido tocada por sus afirmaciones.
Contexto y consecuencias políticas
El discurso de Petro, pronunciado el 27 de enero de 2026, no solo generó controversia por sus referencias a figuras sagradas, sino también por otros comentarios sobre su vida íntima, lo que amplió el debate sobre los límites de la libertad de expresión desde el cargo presidencial. La Unión Portuaria del Pacífico y otros sectores políticos ya habían criticado previamente al mandatario por declaraciones consideradas fuera de tono o polarizantes.
La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) y medios nacionales destacaron que este tipo de afirmaciones pueden afectar la imagen institucional del presidente, especialmente en un año electoral donde Petro ha manifestado su intención de buscar la reelección. Mientras tanto, la Fiscalía General y organizaciones religiosas evalúan si proceden acciones legales o pronunciamientos oficiales ante lo que consideran un irrespeto a símbolos sagrados.