Durante meses, Rong Yuan no lograba entender qué estaba ocurriendo con su salud. La ingeniera sufría episodios de vómitos, náuseas y pérdida de cabello, mientras los médicos intentaban determinar el origen de sus padecimientos.
Lo que parecía una enfermedad de causa desconocida terminó convirtiéndose en una investigación criminal.
Una cámara colocada discretamente en su lugar de trabajo permitió descubrir que uno de sus compañeros estaba introduciendo una sustancia tóxica en su botella de agua.
El responsable fue identificado como David Xu, un ingeniero que trabajaba con ella en Berkeley Engineering and Research, una empresa de California, Estados Unidos.
El video, grabado el 4 de marzo de 2019, se convirtió en una prueba determinante del caso.
Una botella de agua escondía el peligro
Según los antecedentes judiciales, los problemas de salud de Rong Yuan comenzaron en 2017.
Durante meses experimentó un deterioro físico que no lograba explicar. Una de las primeras señales de que algo extraño sucedía apareció cuando su madre percibió un sabor inusual en el agua que la ingeniera llevaba desde su oficina.
La sospecha llevó a Yuan a instalar una pequeña cámara para vigilar sus pertenencias.
Las imágenes mostraron a Xu acercándose a su escritorio, manipulando un recipiente y depositando una sustancia en su botella.
Posteriormente, los análisis identificaron cadmio, un metal pesado altamente tóxico, en el agua.
La investigación también documentó exposición al cadmio en familiares de la ingeniera.
De una acusación grave a una condena reducida
Xu fue detenido en marzo de 2019 y enfrentó acusaciones que incluían intento de asesinato y envenenamiento.
Sin embargo, el proceso judicial tomó otro camino.
En 2023, mediante un acuerdo con la Fiscalía, aceptó no disputar una acusación reducida por envenenamiento. La resolución incluyó un período de libertad condicional, sin una pena adicional de prisión prolongada.
Yuan cuestionó ese desenlace, considerando las consecuencias que atribuye al envenenamiento.
El caso volvió a llamar la atención en octubre de 2026, cuando Xu solicitó que se desestimara su condena tras cumplir las condiciones de la libertad condicional.
El giro que desató una nueva polémica
El lunes 12 de octubre de 2026, una jueza del condado de Alameda aprobó la petición.
La Fiscalía confirmó que se opuso a la medida, al igual que la víctima.
La decisión se basó en disposiciones de la legislación de California que permiten desestimar determinadas condenas después del cumplimiento de requisitos legales.
Esto no significa que el envenenamiento nunca ocurriera ni equivale a una declaración de inocencia. Se trata de una figura procesal con consecuencias específicas sobre el antecedente penal.
Yuan decidió hacer pública la grabación porque teme que futuros empleadores desconozcan lo sucedido.
Su historia, ocurrida años atrás, volvió a generar debate por una pregunta incómoda: ¿hasta dónde debe llegar una segunda oportunidad judicial cuando la víctima asegura seguir sufriendo las consecuencias del delito?