El 31 de agosto de 2026, alrededor de las 5:30 de la mañana, los habitantes de Changzhou (provincia de Jiangsu, China) fueron testigos de un fenómeno visual impactante: el cielo se tiñó de un intenso rosa y luego rojo sangre durante 7-8 minutos. Casas, calles y postes quedaron bañados en ese color surrealista.
Un residente, el Sr. Li, relató que el cielo pasó de rosa a rojo en solo dos minutos. Veinte minutos después, comenzó una tormenta torrencial con lluvias intensas, rayos y fuertes vientos.
Respuesta oficial y causa científica
El comando de prevención de inundaciones de Changzhou activó el nivel 4 de emergencia. El servicio meteorológico de Jiangsu emitió una alerta de lluvia intensa, pronosticando más de 50 mm en 6 horas para Nanjing, Wuxi, Changzhou y Nantong.
Los meteorólogos explicaron que no se trata de un “fenómeno misterioso”. Ocurrió al amanecer, cuando el sol está muy bajo en el horizonte. La luz atraviesa una capa más gruesa de la atmósfera, dispersando las longitudes de onda cortas (azul/violeta) y dejando predominar las largas (rojo, rosa, naranja). La atmósfera, cargada de humedad, nubes bajas y micropartículas por el sistema de tormenta que se acercaba, intensificó el color de manera espectacular. Este efecto óptico es similar a los atardeceres intensos que se observan antes de tifones o tormentas fuertes.
Impacto y viralización
El fenómeno se viralizó de inmediato en China y luego a nivel internacional, con medios de países como Italia e Irán cubriendo el suceso. Las imágenes del cielo teñido de rosa y rojo ya están dando la vuelta al mundo, generando asombro y curiosidad.