La tensión apareció en los minutos finales del partido entre Egipto y Argentina por el Mundial 2026, luego de que el técnico egipcio Hossam Hassan realizara un gesto frente al árbitro francés François Letexier, una señal que generó sorpresa entre los aficionados.
El entrenador se colocó frente al juez central y cruzó sus brazos a la altura de las muñecas, un movimiento reconocido por la FIFA como una forma de denunciar posibles episodios de discriminación dentro del campo de juego.
Interpretación de este gesto… pic.twitter.com/seRZGnzbLa
— Iker Casillas (@IkerCasillas) July 7, 2026
La acción ocurrió después del tercer gol de Argentina, marcado por Enzo Fernández, cuando el cuerpo técnico egipcio protestó por presuntos insultos provenientes de un sector de la afición.
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Hossam Hassan hizo la señal para denunciar un acto de racismo, tras el 3-2 de Argentina. Se trata de un gesto universal que denuncia episodios de racismo y que ya fue usado en otros partidos.
La señal fue aprobada por la FIFA en 2023.
El árbitro francés,…
— Luis Omar Tapia (@LuisOmarTapia) July 7, 2026
¿Qué significa el gesto de brazos cruzados?
La señal realizada por Hossam Hassan corresponde a un protocolo internacional contra el racismo impulsado por la FIFA.
El gesto consiste en cruzar ambas manos formando una especie de “X” a la altura de las muñecas. Los futbolistas o integrantes de los equipos pueden utilizarlo para alertar al árbitro sobre posibles expresiones racistas.
🚨Full interview of Egypt’s Coach Hossam Hassan at full-time:
“I will say what’s on my mind regardless of the consequence, this was clearly a rigged match and the whole world saw it”
“And I want to say one more thing, if they want Argentina to win so bad, why call everyone to…
— Danis (@DanisMCFC) July 7, 2026
Esta señal comenzó a utilizarse oficialmente en competiciones internacionales y fue incorporada como una herramienta visual para que jugadores, árbitros y aficionados puedan identificar rápidamente una denuncia por discriminación.
Según reportes deportivos, el gesto fue empleado anteriormente en encuentros internacionales, como el partido entre Benfica y Real Madrid por la Champions League, donde se investigó un supuesto insulto racista contra el brasileño Vinícius Júnior.
La protesta de Egipto terminó con una tarjeta amarilla
Durante el tramo final del compromiso, Hossam Hassan y varios integrantes de su cuerpo técnico reclamaron ante el árbitro francés por lo que consideraron un acto discriminatorio ocurrido durante la celebración argentina.
La protesta generó un momento de tensión y el entrenador egipcio recibió una tarjeta amarilla por parte del juez central debido a su comportamiento en el campo.
El reclamo se produjo en el octavo minuto de adición, en medio de un cierre cargado de emociones y cuestionamientos por parte del equipo africano.
Hossam Hassan cuestionó el arbitraje y habló de factores externos
Después del partido, el histórico goleador egipcio criticó la actuación arbitral y aseguró que el desarrollo del encuentro estuvo condicionado por situaciones ajenas al juego.
“El resultado se vio influido por factores internos en el terreno de juego y durante el partido y por factores externos previos al encuentro”, afirmó Hassan durante la rueda de prensa.
Además, señaló que existió presión sobre el árbitro principal:
“Parecía haber habido presión por parte de Argentina sobre el árbitro, lo que condujo a este desenlace; nosotros habíamos expresado nuestras objeciones a este árbitro”.
El técnico también cuestionó el horario del compromiso disputado al mediodía en Atlanta y criticó la decisión tomada por la organización.
“Alguien que nunca ha jugado al fútbol” habría tomado esa decisión, expresó Hassan al referirse a la programación del partido.
Asimismo, agregó:
“Éramos mejores, pero el fútbol no es justo, tal vez ellos (por la FIFA) quieren que el campeón del mundo y Messi sigan en la Copa del Mundo por el marketing”.
El protocolo de FIFA contra el racismo tiene tres niveles
Ante una denuncia de esta naturaleza, la FIFA establece un procedimiento dividido en tres etapas.
El primer paso consiste en detener momentáneamente el partido y anunciar públicamente la razón de la interrupción.
En caso de que los actos continúen, se puede avanzar a una suspensión temporal del encuentro.
Finalmente, si las conductas discriminatorias persisten después de las advertencias correspondientes, el árbitro tiene la posibilidad de suspender definitivamente el partido.