The King Flyp quiso poner un límite a los seguidores que comenzaron a llamarlo “suegro” después del cumpleaños número 15 de su hija.
La intención era clara: pedirles que se tranquilizaran porque la adolescente todavía es menor de edad.
El problema estuvo en el remate.
The King Flyp, de un video de malísima calidad al dominio del livestreaming
Marvin Ulises Martínez León explicó durante una transmisión que su hija había cumplido 15 años el 3 de septiembre y que había visto numerosos comentarios y hasta mensajes de personas llamándolo “suegro”.
“Relájense, mi hija está pequeña”, respondió el cantante.
Hasta ahí, el mensaje era inequívoco.
Después convirtió la advertencia en una broma.
Martínez pidió que esperaran hasta que su hija tuviera “23, 24, 25 años” y agregó que entonces podrían “hablar” y “negociar”.
Más adelante volvió a utilizar la expresión al contar una conversación con la madre de la adolescente.
“Si nos aparece alguien, pues negociamos”, dijo antes de aclarar inmediatamente: “Es broma, gente”.
The King Flyp: ¿Una broma puede meterlo en problemas legales?
La utilización de la palabra “negociar” resulta especialmente incómoda cuando se habla de la vida sentimental de una adolescente.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre una expresión desafortunada y una conducta penalmente perseguible.
La legislación salvadoreña exige, para considerar que existe un delito en grado de tentativa, que la persona haya comenzado a ejecutar actos concretos y directamente encaminados a cometerlo. Una declaración hipotética o una broma, por sí sola, no reúne necesariamente esos requisitos.
Además, Martínez situó expresamente su comentario en un futuro en el que su hija tendría entre 23 y 25 años y, por tanto, sería adulta.
Eso no convierte la expresión en acertada.
Pero sí impide afirmar responsablemente, únicamente a partir del video, que The King Flyp haya intentado “vender”, “ofrecer” o explotar a su hija.
El punto sensible: ella tiene 15 años
Lo cuestionable está más bien en el lenguaje.
Aunque Martínez quiso frenar a quienes sexualizaban o pretendían cortejar a su hija adolescente, terminó respondiendo con una metáfora comercial sobre quién podría relacionarse con ella en el futuro.
Y aquí conviene no perder de vista a la persona que queda en medio de la conversación: su hija es menor de edad.
La Ley Crecer Juntos reconoce el derecho de niñas, niños y adolescentes a la protección de su integridad física, psicológica, moral, emocional y sexual.
The King Flyp procesado por amenazas de muerte, otra acusación para su historial
Por ello, la exposición pública de una adolescente y los comentarios de adultos sobre posibles relaciones sentimentales requieren especial cuidado, incluso cuando quienes participan insisten en que están bromeando.
Martínez, al menos durante la misma intervención, pidió reiteradamente que cesaran los comentarios.
“Mi hija está pequeña”, insistió.
También advirtió que bloquearía a quienes continuaran llamándolo “suegro”.
Así que el episodio deja una contradicción curiosa: The King Flyp intentó proteger a su hija de los pretendientes virtuales, pero escogió una broma bastante poco afortunada para hacerlo.