La noche del domingo 21 de diciembre de 2025 marcó un hito en la música urbana con la reconciliación pública de J Balvin y Bad Bunny en la Ciudad de México. Ante más de 66,000 espectadores en el Estadio GNP Seguros, el puertorriqueño sorprendió al invitar al escenario al colombiano para cerrar el octavo y último show de su gira “Debí Tirar Más Fotos World Tour”. Tras más de cuatro años sin compartir tarima, ambos artistas se fundieron en un emotivo abrazo que simbolizó el fin de una etapa marcada por tensiones y rumores de enemistad.
Sobre el escenario, J Balvin expresó palabras de respeto hacia su colega: “Somos hombres y hemos madurado… el pasado es pasado”. Por su parte, Bad Bunny respondió con sinceridad al confirmar que ya se había disculpado en privado hace tiempo, reafirmando que el cariño y el respeto mutuo siguen intactos a pesar de los conflictos que los separaron desde el lanzamiento del álbum “Oasis”.
Música sella la reconciliación
La reconciliación se selló musicalmente con la interpretación de éxitos compartidos como “La Canción”, “Qué Pretendes” y el hit global “I Like It”. Este reencuentro pone fin a las especulaciones surgidas tras la “tiradera” de Residente contra Balvin en 2022 y las referencias que el “Conejo Malo” incluyó en su disco “Nadie sabe lo que va a pasar mañana”.
Tras el show, Balvin compartió una reflexión en sus redes sociales destacando que “el tiempo acomoda lo que el ego desordena”, confirmando que este acercamiento es producto de un crecimiento personal y profesional de ambos. El público mexicano, que coreó cada tema con fervor, fue testigo del momento más relevante de la industria musical latina este año, demostrando que la unión sigue siendo la mayor fuerza del reguetón.
Esta paz pública abre la posibilidad de futuras colaboraciones que podrían redefinir nuevamente el rumbo comercial del género en los próximos meses. La reconciliación fue recibida con entusiasmo por la industria, que veía en el distanciamiento de estos dos pilares un vacío significativo en las grandes colaboraciones del género.
El gesto de subir al escenario en México, país que ambos consideran un epicentro de su éxito, añade una carga simbólica de agradecimiento a los seguidores que esperaron años por este momento. La madurez mostrada por ambos artistas establece un nuevo estándar de conducta para las nuevas generaciones de la música urbana en todo el continente.