El fútbol salvadoreño inicia una nueva etapa clave en su estructura organizativa. Yamil Bukele, presidente de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), anunció formalmente el arranque de la Liga de Ascenso de El Salvador, un proyecto diseñado para otorgar mayor valor, exposición y profesionalismo a la segunda categoría del deporte en el país.
Nueva estructura y formato
El lanzamiento de esta liga se produce tras un proceso de reestructuración impulsado por la FESFUT desde mayo de 2026, que incluyó la fusión de las antiguas Segunda y Tercera División bajo criterios más rigurosos de administración e infraestructura.
En esta nueva etapa, compiten 24 clubes divididos en dos grupos:
- Centro-Occidente
- Centro-Oriente
El torneo Apertura 2026 arranca este viernes 28 de agosto con el duelo inaugural entre C.D. Pumas y Academia B.P. en el Estadio Universitario Héroes y Mártires.
Fortalecimiento de las bases y exposición regional
Durante el anuncio oficial, las autoridades federativas enfatizaron que el objetivo principal es consolidar un semillero competitivo que nutra a la Primera División y a las selecciones nacionales. El proyecto busca que los futbolistas cuenten con mejores vitrinas para su desarrollo profesional, superando las limitaciones históricas de visibilidad que afectaban a la categoría.
Este impulso competitivo se complementa con un acuerdo estratégico formalizado con FOX Latinoamérica, mediante el cual la competición se denominará Copa FOX durante las temporadas 2026-2027 y 2027-2028. El convenio contempla la transmisión regional de los cuatro torneos cortos correspondientes, ampliando el alcance mediático de instituciones históricas como Dragón, Once Lobos, Audaz, Vendaval y El Vencedor.
Objetivos estructurales y normativos
El plan de la FESFUT establece que, durante las primeras dos temporadas, no habrá ascensos directos a la máxima categoría, con el objetivo de estabilizar los clubes y propiciar una reducción gradual de la Primera División a 10 equipos.
Los campeones de la Liga de Ascenso obtendrán incentivos económicos, mientras que los futuros ascensos estarán condicionados al cumplimiento de estándares administrativos, financieros y de infraestructura.
Las autoridades de la FESFUT reconocieron que la profesionalización del fútbol salvadoreño requerirá de un esfuerzo sostenido por parte de dirigentes, entrenadores, jugadores y aficiones, bajo la premisa de consolidar una base sólida para el futuro del deporte nacional.