Un salvadoreño de 27 años fue detenido por la Policía Nacional de Honduras como presunto responsable de la muerte violenta de Yessenia Alfaro, una mujer de 37 años cuyo cuerpo fue localizado en la aldea Golondrina, municipio de Sabá, departamento de Colón.
La detención ocurrió durante la madrugada del domingo 4 de octubre. La Policía hondureña informó oficialmente que el hombre permanece bajo investigación y que las primeras diligencias apuntan como hipótesis a un posible conflicto entre la víctima y el detenido.
La víctima fue identificada por las autoridades como Yessenia Alfaro, de 37 años, originaria de Gualaco, Olancho, y residente en el sector donde ocurrió el hecho. Medios hondureños han divulgado su nombre completo como Yessenia Argentina Alfaro Turcios.
¿Qué se sabe del salvadoreño detenido?
La Policía Nacional de Honduras indicó que, después del hallazgo, habitantes de la zona habrían retenido al sospechoso y posteriormente lo entregaron a agentes de la Unidad Departamental de Prevención Número 2 (UDEP-2).
Medios hondureños identificaron al detenido como Kevin Moisés Ramírez Hernández, de 27 años y de nacionalidad salvadoreña. Algunas publicaciones aseguran que habría sido encontrado cuando presuntamente intentaba ocultar el cuerpo; sin embargo, el comunicado oficial de la Policía consultado se limita a señalar su detención como presunto responsable y la retención previa por vecinos.
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La Policía también señaló, de forma preliminar, que se conoció que el hombre habría estado bajo los efectos del alcohol. Ese elemento forma parte de la investigación y todavía debe ser establecido dentro del proceso correspondiente.
El cuerpo de Alfaro fue trasladado a la morgue del Ministerio Público en Tocoa para la práctica de la autopsia y otras diligencias forenses destinadas a determinar las circunstancias de su muerte.
Detención no equivale a una condena
Aunque el salvadoreño se encuentra detenido y es señalado por las autoridades como sospechoso, su responsabilidad penal todavía no ha sido establecida por un tribunal.
El artículo 89 de la Constitución de Honduras dispone que toda persona debe ser considerada inocente mientras su responsabilidad no sea declarada por autoridad competente. El propio Poder Judicial hondureño explica que una detención o incluso un auto de formal procesamiento no constituyen una condena: la culpabilidad o inocencia se determina posteriormente dentro del proceso penal.
Por esa razón, mientras no exista una resolución judicial que determine responsabilidad, corresponde referirse al detenido como sospechoso, imputado o presunto responsable, y no como autor probado de la muerte.