Mucho antes de convertirse en una de las latinas más reconocidas de Hollywood, Sofía Vergara recibió un diagnóstico que, según ella misma ha contado, cambió para siempre su manera de ver la vida.
Tenía apenas 28 años cuando, durante un chequeo médico en el año 2000, un doctor notó algo extraño en su cuello.
“Me hicieron muchas pruebas y finalmente me dijeron que tenía cáncer de tiroides”, recordó años después la actriz durante una participación en Stand Up To Cancer. Vergara reconoció que escuchar la palabra “cáncer” siendo tan joven fue aterrador, aunque decidió informarse todo lo posible sobre la enfermedad.
Sofía Vergara: Un bulto que encendió las alarmas
Vergara no había acudido al médico porque sospechara que tenía cáncer. De acuerdo con su propio relato, el hallazgo ocurrió de manera inesperada cuando el especialista palpó una masa en su cuello.
Las pruebas confirmaron posteriormente que padecía cáncer de tiroides.
La detección temprana resultó decisiva.
La actriz tuvo que someterse a una cirugía para retirar la glándula tiroides y posteriormente recibió tratamiento con yodo radiactivo, destinado a eliminar posibles células tiroideas que hubieran quedado después de la intervención.
Durante una entrevista con WebMD, Vergara recordó incluso que tuvo que permanecer aislada durante parte del tratamiento debido a la radiación.
Sofía Vergara mantuvo su cáncer en secreto durante años
A diferencia de otras celebridades que hacen públicos sus diagnósticos inmediatamente, Vergara decidió atravesar aquella etapa lejos de los reflectores.
No habló extensamente del cáncer hasta varios años después.
La colombiana explicó que mientras estaba enferma no quería cargar también con la atención pública. Su prioridad era recuperarse y proteger a su hijo, Manolo, que todavía era joven.
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Con el tiempo, sin embargo, convirtió aquella experiencia en una oportunidad para promover los chequeos médicos.
En 2022, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, publicó una fotografía tomada después de su tratamiento en la que podía apreciarse la cicatriz que dejó la cirugía en su cuello.
“Hoy puedo llamarme sobreviviente de cáncer”, expresó entonces al recordar aquella etapa.
Venció el cáncer, pero quedó una consecuencia permanente
Superar la enfermedad no significó regresar exactamente a la misma condición de salud que tenía antes.
Como le retiraron la tiroides, su organismo ya no puede producir normalmente las hormonas que genera esa glándula.
Por ello, Vergara desarrolló hipotiroidismo y necesita tomar diariamente hormona tiroidea de reemplazo.
También debe realizarse análisis de sangre para determinar que recibe la dosis adecuada. “Tomo una píldora hormonal todos los días”, explicó la actriz a TIME al hablar de las consecuencias de la operación.
Esto no significa que actualmente padezca cáncer.
La información pública disponible sigue describiéndola como sobreviviente de cáncer de tiroides, y no existen reportes fiables recientes que indiquen que haya sufrido una recaída.
Una historia que sigue reapareciendo
La experiencia volvió a circular en julio de 2026, cuando el canal oficial de Dr. Oz publicó en YouTube un video centrado en el cáncer de tiroides y el hipotiroidismo de Vergara. El contenido repasa su diagnóstico y las consecuencias de vivir sin la glándula.
Sin embargo, el video debe entenderse como material recuperado de una entrevista anterior, y no como el anuncio de una nueva enfermedad.
A más de dos décadas de aquel diagnóstico, la historia conserva el mensaje que la propia Vergara ha repetido públicamente: un hallazgo inesperado durante un chequeo permitió descubrir el cáncer cuando todavía podía ser tratado.