El Barcelona sigue imparable. En una noche que quedará grabada en la memoria culé no solo por la goleada de 5-2 ante el Sevilla, sino por el emotivo retorno de Gavi al césped, el equipo de Flick demostró que el liderato de LaLiga le queda corto. A 4 puntos de distancia del Real Madrid, el mensaje para el Newcastle de cara a la Champions League ha sido alto y claro: este Barça es de acero.
El show de Raphinha y la “fragilidad” sevillista
El Camp Nou vivió una fiesta comandada por Raphinha, quien se adueñó del encuentro con un hat-trick de oro. El brasileño demostró sangre fría desde los once pasos —con un soberbio penalti a lo Panenka incluido—, dejando atrás las dudas de la primera vuelta.
Por su parte, el Sevilla fue duramente criticado. La prensa deportiva española no tuvo piedad con el cuadro andaluz, calificándolo de “cristal” tras cometer errores impropios de un equipo de primera. João Cancelo fue el arquitecto del desastre visitante, provocando los penaltis y cerrando la cuenta con el quinto tanto, en una actuación que Flick calificó como “el camino correcto”.
El regreso que todos esperaban
El momento de la noche llegó al 82′: tras 204 días en el “infierno” de la lesión, Gavi volvió a pisar el verde. El Camp Nou se rindió ante su capitán en una ovación que se sintió como el fichaje más importante del año.
¿Qué viene ahora?
Flick se mostró cauteloso pero optimista: “Muchas cosas van por buen camino, pero debemos enfocarnos en el próximo partido porque el Newcastle es un gran equipo”, señaló el técnico alemán. El Barça, que rotó piezas clave como Lamine Yamal y Fermín, llega con la moral a tope para afrontar el reto europeo tras confirmar que su plantilla tiene fondo de armario.