La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) dio a conocer los nuevos precios de referencia para los combustibles en El Salvador, vigentes desde el 1 hasta el 14 de septiembre de 2026. Esta vez, los ajustes son moderados, pero afectarán el bolsillo de los salvadoreños.
El diésel es el que más sube: $0.10 por galón, alcanzando un precio de $4.69 en todo el país. Las gasolinas superior y regular también registran un incremento de $0.05, quedando en $4.96 y $4.63 en la zona central, y $4.97 y $4.64 en las zonas occidental y oriental, respectivamente.
¿Por qué suben los precios?
El aumento se debe, principalmente, a tres factores internacionales que están impactando el mercado del petróleo:
- Rusia limita sus exportaciones de diésel: El país extendió hasta el 30 de septiembre la prohibición de exportar diésel y otros combustibles marinos. Esta medida busca proteger su mercado interno, pero reduce la oferta global, lo que eleva los precios.
- Tensión entre EE.UU. e Irán: Los recientes enfrentamientos cerca del Estrecho de Ormuz han generado inestabilidad en el mercado del petróleo. El crudo Brent y el WTI han subido, y esto se refleja en los costos de los derivados.
- Gestión local: Aunque El Salvador no produce petróleo y depende de las importaciones, la DGEHM ha logrado suavizar el impacto de estos aumentos con una gestión cuidadosa del mercado interno.
¿Cómo nos afecta?
El Salvador, al ser un país que importa casi todo su combustible, siente rápidamente los cambios en los precios internacionales. Este aumento, aunque pequeño, tiene consecuencias:
- Transporte más caro: El diésel es esencial para el transporte de carga y pasajeros. Un alza en su precio encarece los fletes y puede trasladarse a los precios de productos básicos.
- Presión en el bolsillo: Los combustibles son parte importante del gasto de las familias. Aunque el aumento es moderado, suma a otros costos y afecta especialmente a quienes destinan gran parte de su ingreso a transporte.
- Desafíos para empresas: Industrias, agricultura y comercio ven cómo sus costos operativos crecen, lo que dificulta la planificación en un entorno de precios volátiles.
¿Qué sigue?
El aumento de esta quincena es moderado, pero refleja la vulnerabilidad de El Salvador ante los vaivenes del mercado global. Mientras no haya alternativas energéticas significativas, los precios locales seguirán atados a lo que pase en el mundo.
La DGEHM sigue trabajando para minimizar el impacto, pero el llamado a los consumidores y empresas es a estimar sus gastos y prepararse para posibles ajustes en las próximas quincenas, donde la tensión geopolítica y las restricciones rusas seguirán siendo clave.