La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha respondido con firmeza a la notificación oficial de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. El organismo argentino calificó como “desmedido” el paquete de sanciones recibido tras la Copa del Mundo 2026, el cual incluye multas económicas que, en conjunto, superan los $250,000.
Desglose de las sanciones económicas
La resolución de la Comisión Disciplinaria de la FIFA ha generado un impacto financiero significativo para la Asociación del Fútbol Argentino. Los montos desglosados según los expedientes son los siguientes:
- Pancarta alusiva a las Islas Malvinas: $10,000 (por uso de un evento deportivo para manifestaciones no deportivas).
- Conducta inapropiada de los espectadores: $20,000.
- Cánticos e insultos (racistas, homofóbicos y discriminatorios): $100,000 (con un monto igual en suspenso por 6 meses).
- Lanzamiento de objetos al campo, retraso de partidos e incumplimientos de seguridad: $91,000.
- Sanciones individuales a jugadores y cuerpo técnico:
- Leandro Paredes: $90,000.
- Nahuel Molina: $90,000.
- Roberto Ayala (Asistente Técnico): $30,000.
- Thiago Almada: $30,000.
Total de multas reportadas en la resolución inmediata: $461,000 USD (sumando las multas directas a la federación y las impuestas a jugadores/técnico).
Una lucha en los tribunales
La AFA ha dejado claro que no aceptará estos fallos como definitivos. “En defensa de los derechos de la Asociación y de sus futbolistas, la Gerencia de Legales solicitará los fundamentos de los fallos para interponer los recursos ante el Comité de Apelación”, indicó la federación.
Para la AFA, la FIFA ha aplicado criterios desproporcionados que afectan no solo el patrimonio de la institución, sino también la estructura deportiva del seleccionado, debido a las suspensiones que alcanzan hasta los 10 partidos para figuras clave como Leandro Paredes. La posibilidad de acudir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) permanece sobre la mesa como última instancia de defensa.
La federación cuestiona particularmente la rigidez en la interpretación de los incidentes, alegando que las multas no guardan relación con la naturaleza de las faltas reportadas. La batalla jurídica está oficialmente abierta.