Un sismo de magnitud 4.8 fue registrado este sábado 15 de agosto a las 4:45 p. m., con epicentro frente a la costa de Guatemala, según reportó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). El movimiento telúrico se localizó a 95 kilómetros al oeste de la Barra de Santiago, con una profundidad focal de 17 kilómetros.
Tras el evento, las autoridades salvadoreñas iniciaron el monitoreo de intensidad en la zona occidental del país, donde el sismo fue percibido debido a su cercanía. Hasta el momento, Protección Civil no ha reportado daños materiales, personas lesionadas ni situaciones de emergencia derivadas de este temblor.
Actividad sísmica reciente en el país
Este nuevo movimiento telúrico ocurre en un contexto de alta actividad sísmica en la región. Apenas hace unos días, el pasado 12 de agosto, el país fue sacudido por un sismo de magnitud 5.7 frente a la costa de Usulután, el cual fue percibido en gran parte del territorio nacional y generó múltiples alertas preventivas.
La recurrencia de estos eventos ha mantenido a las autoridades en vigilancia constante. El sismo en El Salvador y sus alrededores es una constante debido a la ubicación del país en una zona de alta actividad tectónica, lo que obliga al Observatorio de Amenazas del MARN a realizar actualizaciones frecuentes para descartar amenazas, como ocurrió en el caso de Usulután, donde se descartó riesgo de tsunami.
Recomendaciones de seguridad
Ante la frecuencia de estos eventos, el MARN y la Dirección General de Protección Civil recuerdan a la población la importancia de seguir las medidas preventivas fundamentales:
- Identificar zonas seguras: Mantener siempre rutas de evacuación libres de obstáculos.
- Preparar una mochila de emergencia: Debe incluir artículos básicos, documentos personales y suministros médicos.
- Evitar rumores: Consultar únicamente los reportes oficiales en las redes sociales de @MedioAmbienteSV para evitar desinformación.
Las autoridades aseguran que los equipos de monitoreo se mantienen activos las 24 horas para procesar cualquier cambio en la sismicidad regional. Se recomienda a la ciudadanía mantener la calma y estar preparada ante posibles réplicas que, aunque comunes, deben manejarse con precaución.