Rafael Amaya está listo para despedirse de Aurelio Casillas, el personaje que marcó su carrera y transformó su vida. Antes del estreno de la décima y última temporada de El Señor de los Cielos, el actor habló con Nueva Mujer sobre el aprendizaje que le dejó esta historia y la emoción con la que mira todo lo que viene. “Ya aprendí lo que tenía que aprender”, confesó.
Hay personajes que cambian una carrera. Otros transforman una vida entera. Para Rafael Amaya, Aurelio Casillas hizo ambas cosas.
Durante más de una década, el actor mexicano construyó uno de los personajes más icónicos de la televisión hispana. Lo vio crecer, enfrentarse a enemigos, sobrevivir a los momentos más difíciles y convertirse en el protagonista de una franquicia que conquistó a millones de espectadores.

Pero mientras el público seguía la historia de Aurelio Casillas, Rafael Amaya también vivía su propia transformación. Hoy, lejos de hablar desde la nostalgia, el actor mira este cierre con gratitud, emoción y la certeza de que los finales también pueden convertirse en nuevos comienzos.
La espera finalmente terminó. La décima temporada de El Señor de los Cielos podrá verse en Telemundo a partir del martes 7 de julio a las 9 p.m./8c, marcando el desenlace de una producción que desde su estreno en 2013 se consolidó como una de las franquicias más exitosas de la televisión en español.
En esta última entrega, Aurelio Casillas regresa más poderoso, ambicioso e implacable que nunca, decidido a recuperar el control de su imperio. Sin embargo, la DEA estará cada vez más cerca, las alianzas serán puestas a prueba y las traiciones llegarán desde los lugares más inesperados.
Pero detrás del esperado desenlace también existe una historia profundamente humana: la de un actor que encontró en un personaje una escuela de vida y que hoy está listo para escribir un nuevo capítulo.
Durante una entrevista con Nueva Mujer, Rafael Amaya dejó a un lado la promoción de la serie para hablar desde un lugar mucho más personal. Sus palabras estuvieron llenas de reflexión, orgullo y emoción por todo lo que viene después de Aurelio Casillas.

“Mis sentimientos siempre están ahí”: Rafael Amaya habla desde el corazón
Desde el inicio de la conversación quedó claro que, pese a los años y la experiencia acumulada, Rafael Amaya mantiene intacta una de las cualidades que lo han acompañado como actor: su capacidad de sentir.
Para él, las emociones no son un obstáculo, sino la herramienta más importante para construir cada personaje.
“Pues siempre a flor de piel. Los sentimientos tienen que estar ahí disponibles para poderlos sacar y es mi herramienta de trabajo. Mis sentimientos siempre están ahí”.
Sin embargo, esta etapa tiene un significado distinto. Después de diez temporadas, el actor reconoce que ya no mira el camino recorrido únicamente desde la emoción, sino también desde la madurez de quien entiende todo lo que vivió. Por eso asegura que este momento representa una oportunidad para valorar cada aprendizaje.
“Ahorita más que sentimientos es racionalizar todo lo que ha pasado en estos diez años y entender y aceptar que ya aprendí lo que tenía que aprender…”.
Esa frase resume el estado actual de Rafael Amaya: un hombre agradecido con su pasado, pero emocionado por construir lo que sigue. Porque, aunque Aurelio Casillas llega a su final, él sabe que todavía existen muchas historias por contar.

“Ahora ya hay que independizarse para, con la misma fórmula, contar otras historias. Porque si de algo sabemos es de contar historias basadas en la vida real”.
Para el actor, la esencia que aprendió durante estos años será la base de sus próximos proyectos. No quiere alejarse de las historias que conectan con la audiencia; quiere llevar esa experiencia a nuevos escenarios.
“Esa es la línea que vamos a seguir, con la misma marca, con el mismo sello de la fórmula que tenemos y que me llevo gracias al aprendizaje que me ha dado Telemundo y todas estas temporadas para contar otras historias, darle oportunidad a otras historias para que sean contadas justamente con respeto y con mucha dedicación. Y como sabemos hacerlo los mexicanos”.

“Ya empieza lo bueno”: Rafael Amaya revela por qué este final no es una despedida
Cuando se habla del cierre de una serie tan importante, es fácil imaginar que las emociones principales son la nostalgia y la tristeza. Pero Rafael Amaya tiene otra manera de verlo. Para él, despedirse de Aurelio Casillas no significa quedarse mirando atrás, sino avanzar con todo lo aprendido.
“Pues es el inicio de ahora sí. Ya empieza lo bueno, porque ya aprendí lo que tenía que aprender”.
El actor considera que estos diez años fueron una preparación única, una experiencia que difícilmente podría repetirse. Por eso compara este recorrido con una formación profesional completa.
“En estos diez años ya tuve un doctorado, una licenciatura, una maestría en el mundo narco en ficción…”

Ahora quiere aprovechar todo ese conocimiento para crear nuevas historias y asumir nuevos retos.
“Y pues es empezar ahora sí a producir, a crear cosas de otras historias, porque no nada más es El Señor de los Cielos. Hay muchos otros que se han contado, pero no le han llegado ni a los talones a El Señor de los Cielos. Entonces tenemos la fórmula. ¿Entonces por qué no seguir con lo mismo, pero ahora ya con las riendas bien tomadas?“.
El Rafael Amaya que comenzó esta historia y el hombre que hoy la despide
Mirar atrás también significa reconocer cuánto se ha transformado. Si pudiera encontrarse con aquel Rafael Amaya que comenzó esta aventura en 2013, el consejo sería sencillo: mantenerse fiel a sí mismo y con emoción, compartió:
“Yo le diría que siga siendo lo mismo, porque va a terminar con una décima muy buena y que es un aprendizaje como la vida misma”.
El actor reconoce que El Señor de los Cielos fue mucho más que un proyecto laboral. Fue una etapa que lo llevó a crecer, experimentar y descubrir nuevos límites dentro de la actuación.
“Esto ha sido un fragmento de mi vida donde aprendí muchísimo, muchísimo, porque también fueron situaciones extremas, conocer a fondo el mundo del espectáculo, el mundo de la actuación, que para mí eso es lo más importante”.

Y entre todos los aprendizajes, hubo uno que considera fundamental: entender que las personas nunca dejan de evolucionar.
“Experimentar día a día conmigo mismo, porque obviamente cada día que pasa uno va cambiando, uno se va haciendo más viejo. Entonces te tienes que adaptar a ti mismo”.
La última temporada de El Señor de los Cielos llevará a Aurelio Casillas al límite
La emoción de Rafael Amaya también nace de la historia que los espectadores están a punto de descubrir.
En esta última temporada, Aurelio Casillas enfrentará la batalla más peligrosa de su vida. Su poder será cuestionado, sus enemigos aumentarán y las personas más cercanas podrían convertirse en una amenaza. El actor adelantó que uno de los grandes retos fue mostrar una versión diferente de los personajes.
“Queríamos que los personajes hicieran algo distinto a las otras temporadas, cambiarles un poquito y ver el lado más oscuro de ellos”.
Esa nueva faceta llevará a Aurelio Casillas a enfrentarse a una guerra donde nada estará garantizado.

“Vamos a meterle unos seis u ocho antagonistas contra Aurelio. Todos se le voltean y todo se le derrumba”.
Pero más allá del conflicto externo, Rafael Amaya asegura que esta temporada explorará los dilemas humanos que aparecen cuando todo está en riesgo.
“Queríamos ver a esos personajes en ese tipo de situaciones donde los empujemos al límite, donde la moral es cuestionable, la lealtad también y la familia más todavía porque son los que más te pueden fregar, porque te conocen muy bien. Y los amigos… pues no existe la lealtad tampoco. Es un mundo con diferente moral, diferente estilo de vida”.
La adrenalina no estará solo en la acción, sino en las emociones
Aunque la serie siempre ha sido reconocida por sus escenas intensas, Rafael Amaya explica que el verdadero reto fue lograr que cada momento tuviera un impacto emocional. Porque para él, la adrenalina más poderosa nace de la historia.
“De eso se trata. De dispararles la adrenalina”.
Pero esa emoción no depende únicamente de explosiones o persecuciones. Depende de que el público pueda sentir cada traición, cada decisión y cada consecuencia.
“No nada más con explosiones y esas cosas. Hay que hacer escenas fuertes porque no necesariamente la adrenalina viene de las persecuciones y las escenas de acción, sino de lo que está pasando, de que lo hagas real y de las circunstancias en donde están”.

Su objetivo es que cada espectador viva la historia al límite.
“Que digas: ‘No manches, le está pasando esto. Órale, se le volteó. Órale, lo están traicionando’. Que la adrenalina esté fluyendo en la sangre todo el tiempo”.
“Estoy muy contento con ese cierre”: Rafael Amaya mira hacia el futuro
La décima temporada reunirá nuevamente a Carmen Aub, Isabella Castillo, Sandra Echeverría, Roberto Sosa, Plutarco Haza, Maricela González y un amplio elenco que acompañará el desenlace de una de las producciones más importantes de Telemundo.
Pero después de escuchar a Rafael Amaya, queda claro que esta historia no solo habla del final de Aurelio Casillas. También habla del inicio de una nueva etapa para un actor que aprendió, evolucionó y está listo para todo lo que viene.
Con una emoción evidente, resumió este momento de su vida con una frase que parece definir su presente:
“Estoy muy contento con ese cierre, porque es el principio. Para mí es el principio de una etapa maravillosa que ahorita estoy viviendo en mi vida”.

Mientras millones de espectadores se preparan para despedirse de Aurelio Casillas, Rafael Amaya ya no mira hacia atrás.
Lo hace con la tranquilidad de quien sabe que cada experiencia tuvo un propósito y con la ilusión de quien entiende que los mejores capítulos todavía pueden estar por escribirse.
Porque al final, la historia más poderosa no es solo la de un personaje que llega al último episodio, es la de un hombre que descubrió que, después de cerrar una gran historia, siempre existe la posibilidad de comenzar una nueva.