Las operaciones coordinadas entre el ministerio público y las fuerzas policiales continúan desarticulando las células logísticas y financieras de las agrupaciones terroristas. La Fiscalía General de la República (FGR) en conjunto con la Policía Nacional Civil (PNC) ejecutaron un fuerte operativo de intervención en el distrito de San Salvador Centro, logrando la captura de cinco presuntos integrantes de la estructura criminal Mara Salvatrucha (MS-13). Los detenidos fueron identificados oficialmente como José Antonio Linares Cea, Kevin Ernesto Mejía Alvarenga, Jorge Luis Córdova Realageño, Mario Enrique Contreras Ventura y Nelson Alessandro Erazo Cruz.
De acuerdo con las investigaciones previas de las autoridades, este grupo delincuencial utilizaba diversas viviendas de la periferia capitalina para el traslado masivo, almacenamiento seguro y posterior comercialización de drogas en pequeña y mediana escala. El dinero en efectivo y los dispositivos incautados serán sometidos a minuciosos peritajes técnicos.
Comercio de estas drogas
Los informes de inteligencia policial determinaron que la red criminal operaba estratégicamente en distintos sectores de los distritos de Cuscatancingo, Ciudad Delgado y Mejicanos. Además del narcomenudeo, las autoridades confirmaron un hallazgo alarmante: el grupo delictivo se dedicaba activamente al reclutamiento forzado o engañoso de menores de edad para integrarlos a las filas de la pandilla, utilizándolos como vigías o distribuidores locales.
Durante los respectivos allanamientos, los peritos recolectaron múltiples porciones de estupefacientes listos para su distribución, dinero en efectivo derivado de las ventas ilícitas, aparatos telefónicos y otros indicios que los vinculan directamente con el caso.
Los cinco capturados serán remitidos de forma inmediata hacia los tribunales competentes especializados contra el crimen organizado bajo rigurosas acusaciones de agrupaciones ilícitas, tráfico de sustancias prohibidas y utilización de personas menores en actividades delictivas. Los fiscales del caso explicaron que las leyes salvadoreñas penalizan severamente tanto el microtráfico como el involucramiento infantil dentro de las pandillas.