El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., volvió al centro del debate público tras declarar en un podcast que no le tenía miedo al coronavirus y recordar que en su juventud “esnifó cocaína sobre los asientos de inodoros”. La frase, pronunciada en una conversación con Theo Von, se viralizó rápidamente y abrió una discusión sobre liderazgo, salud pública y responsabilidad institucional.
La escena fue tan cruda como inesperada. En el podcast de Theo Von, quien lo presentó como su “amigo”, Kennedy habló de su pasado de adicciones y de cómo, durante la pandemia de COVID-19, decidió seguir asistiendo a reuniones presenciales de recuperación. “No tengo miedo de este virus”, afirmó, en referencia al coronavirus. Y luego soltó la frase que incendió las redes: “He esnifado cocaína sobre los asientos de inodoros”.
El comentario no fue aislado ni improvisado. Formaba parte de una reflexión más amplia sobre su proceso de recuperación, que —según ha declarado en múltiples ocasiones— inició hace más de cuatro décadas. “Esta enfermedad sí me podría matar”, dijo, refiriéndose al alcoholismo y la drogadicción. Para él, dejar de asistir a reuniones era un riesgo mayor que el propio virus.
🇺🇸 | RFK Jr: “No le tengo miedo a ningún germen. Solía esnifar cocaína de los asientos del inodoro”.
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¿Por qué generaron polémica sus declaraciones sobre el COVID-19?
Kennedy es el máximo responsable de la política sanitaria en Estados Unidos. Y en un contexto donde la pandemia dejó millones de muertos a nivel global, minimizar el miedo al virus resulta, como mínimo, controversial.
Además, Kennedy es conocido por sus posturas críticas frente a las vacunas, lo que añade un componente sensible a cualquier declaración relacionada con enfermedades infecciosas. Aunque en la entrevista no negó la gravedad del COVID-19, sí dejó claro que, en su caso personal, la prioridad era su salud mental y su sobriedad.
¿Qué dijo sobre su pasado de adicciones?
Kennedy explicó que lleva 43 años sobrio y que las reuniones diarias son parte esencial de su estabilidad. “Era cuestión de supervivencia”, sostuvo. También destacó que ayudar a otros adictos es “el ingrediente secreto” del proceso de recuperación.