El Centro Histórico de San Salvador no solo arde por el clima, sino por las fuertes declaraciones de La Prestobarba, quien lanzó una crítica mordaz contra Yanira Berríos y la comunidad de youtubers y tiktokers salvadoreños. La reconocida vendedora denunció que muchos creadores de contenido solo se dedican a “monetizar con el desvergüe” de los comerciantes afectados por los desalojos, sin brindar ayuda económica tangible.
“A mí me cae mal que esa señora se va de hablar y hablar de nosotros los vendedores”, disparó La Prestobarba, refiriéndose directamente a Yanira Berríos. Su crítica principal radica en que, aunque estas figuras proyectan una imagen de éxito, no apoyan a quienes han perdido su mercadería. Según ella, es fácil hablar frente a una cámara mientras los vendedores informales luchan por el sustento diario.
Crítica a la indiferencia en redes sociales
La comerciante fue enfática al mencionar casos específicos, como el de una señora a quien le decomisaron dulces y otros vendedores de verduras que se volvieron virales tras perderlo todo. “Miles los grabaron y los hicieron tendencia, pero nadie se acercó a decir: ‘Tome, señora, vaya a comprar más ventas'”, relató con frustración. Para La Prestobarba, esto refleja una “indiferencia grabada en 4K”, donde el dolor ajeno se usa para generar vistas, pero no hay un retorno social real.
“Un like no pone comida en la mesa”
La vendedora retó a los “famosos de internet” a demostrar su solidaridad este 31 de diciembre. “Ya no es alta millonaria, pues… ¿Por qué no les dicen a los vendedores: ‘Mañana no trabajen, yo les voy a dar para el pollo para que estén con su familia’?”, cuestionó con ironía. Su mensaje es claro: la ayuda debe ir más allá de los discursos y las redes sociales.
El cierre de su declaración deja una reflexión sobre el verdadero poder de las redes. Aunque reconoce que “nadie puede contra las decisiones del alcalde o el presidente”, insiste en que la solidaridad entre pares debería ser la norma. Por ahora, su reclamo ha resonado: un like no pone comida en la mesa, y el silencio de Yanira Berríos ante este reclamo podría convertirse en el próximo gran tema de discusión.