Una catástrofe sin precedentes azotó el centro de Texas entre el 4 y 7 de julio de 2025, dejando un saldo devastador de al menos 82 personas fallecidas, decenas de desaparecidos y miles de damnificados. Las inundaciones repentinas, provocadas por lluvias torrenciales vinculadas a los remanentes de la tormenta tropical Barry, desbordaron el río Guadalupe, causando estragos en la región de Hill Country, especialmente en el condado de Kerr. Entre las víctimas se encuentran 28 menores, muchos de ellos asistentes al campamento cristiano para niñas Camp Mystic, ubicado a orillas del río.
Hasta el 7 de julio, las autoridades de Texas han confirmado 82 fallecidos, con el condado de Kerr como el más afectado, reportando 68 muertes, de las cuales 40 son adultos y 28 menores. Entre los desaparecidos, al menos 41 personas, incluyendo 10 niñas y una consejera de Camp Mystic, siguen sin ser localizadas. Las labores de búsqueda y rescate, que involucran helicópteros, drones y botes, continúan sin descanso, con más de 850 personas rescatadas hasta la fecha.
Texas: Fallas en los sistemas de alerta y respuesta
Las inundaciones, descritas como “catastróficas”, arrasaron casas, vehículos y campamentos, dejando comunidades como Kerrville, Ingram y Hunt en ruinas. El río Guadalupe creció hasta 8.8 metros en menos de una hora, sorprendiendo a residentes y visitantes. La falta de un sistema de alerta eficaz en Kerr County ha generado críticas, ya que las autoridades locales reconocieron que la magnitud del evento superó las previsiones. El gobernador Greg Abbott declaró el estado de desastre en 15 condados y prometió recursos ilimitados para las operaciones de rescate.
El presidente Donald Trump firmó una declaración de desastre mayor para el condado de Kerr, activando la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y la Guardia Costera para apoyar las labores de rescate. Desde el Air Force One, Trump calificó la tragedia como “impactante” y prometió asistencia federal, aunque evitó responder directamente sobre los recortes propuestos a FEMA y al Servicio Meteorológico Nacional. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que se están proporcionando todos los recursos disponibles para reunir a las familias afectadas.
Persiste el riesgo de inundaciones
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el riesgo de inundaciones persiste, con más lluvias previstas en las próximas 24 a 48 horas en el centro de Texas. Las autoridades han instado a los residentes a permanecer en zonas elevadas y evitar viajes innecesarios, mientras se mantienen vigentes alertas de inundaciones repentinas desde San Antonio hasta Waco. La tragedia en Texas, con al menos 82 muertos y decenas de desaparecidos, es un sombrío recordatorio de la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos climáticos extremos.
Mientras los equipos de rescate trabajan incansablemente y las familias esperan respuestas, la falta de sistemas de alerta adecuados y los recortes propuestos a agencias como FEMA plantean preguntas urgentes sobre la preparación para futuros desastres. La solidaridad de la comunidad, con voluntarios y organizaciones como la United Cajun Navy, ofrece un rayo de esperanza en medio del luto.