Renovar o reponer el DUI desde un teléfono, identificarse ante diferentes servicios públicos con una misma cuenta o gestionar documentos sin acudir inicialmente a una oficina son ejemplos concretos de una transformación que ya está modificando la relación de los salvadoreños con el Estado. El siguiente salto digital apunta mucho más lejos: inteligencia artificial, mayor conectividad, ciberseguridad, educación tecnológica y empresas capaces de automatizar procesos.
Ese escenario cobra relevancia después de que CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— anunciara este 14 de septiembre que duplicará durante los próximos cinco años el financiamiento destinado a iniciativas y proyectos con componentes significativos de transformación digital, hasta superar los US$12,000 millones.
El dato requiere una precisión importante: CAF no anunció que esos US$12,000 millones serán destinados a El Salvador. Se trata de una bolsa regional de financiamiento hasta 2031, a la que se sumaría la movilización de recursos de aliados financieros y del sector privado.
¿Qué significa en la práctica la transformación digital?
Para una persona, la transformación digital puede ser algo tan concreto como ahorrar un viaje, una fila y varias horas para realizar un trámite.
CAF estima que iniciativas para digitalizar trámites relacionados con documentos de identidad podrían reducir aproximadamente un 40% el tiempo requerido para realizarlos. La institución también calcula que los proyectos de acceso a internet de calidad que financia podrían aumentar entre 3% y 9% la productividad empresarial, entre 3% y 13% el empleo y entre 15% y 22% los ingresos laborales en los países beneficiados.
El Salvador ya ofrece un ejemplo cercano.
El Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) permite realizar en línea la renovación y reposición del DUI utilizando un teléfono móvil o una tableta. El procedimiento incorpora reconocimiento facial, prueba de identidad, fotografía desde la plataforma, actualización de domicilio y datos de contacto y pago electrónico.
Entre el 15 de julio y el 21 de agosto de 2026, 7,290 ciudadanos iniciaron el trámite de DUI en línea y 6,038 llegaron hasta la personalización del documento, equivalente a una tasa de finalización del 82.8%, según datos del RNPN.
Para entender: Guía completa: Cómo gestionar tus trámites con el DUI Digital en 2026
Una identidad para entrar a diferentes servicios
Otro componente es Login.sv. En lugar de que una persona tenga que crear un usuario y contraseña diferentes para cada institución, el sistema permite utilizar un perfil verificado para acceder a distintos servicios gubernamentales.
El RNPN reportó recientemente más de 1.5 millones de usuarios registrados y más de 9.4 millones de inicios de sesión. La herramienta ya es utilizada por salvadoreños ubicados en 46 países.
La digitalización también alcanza gestiones que tradicionalmente obligaban a desplazarse. Los antecedentes policiales son uno de esos casos, aunque la atención presencial continúa disponible.
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El próximo salto digital: IA, infraestructura y empresas
La nueva estrategia de CAF ayuda a entender hacia dónde puede dirigirse esta transformación.
El organismo definió tres grandes áreas de inversión hasta 2031. La primera busca fortalecer las capacidades de los gobiernos para utilizar inteligencia artificial de manera segura, responsable y efectiva.
La segunda es menos visible para el ciudadano, pero indispensable para que funcionen los servicios: conectividad, centros de datos, infraestructura de procesamiento y ciberseguridad.
La tercera apunta directamente a la economía: apoyar especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas para incorporar inteligencia artificial, mejorar procesos, innovar y generar empleos de mayor calidad.
El presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, planteó durante el foro realizado en Santiago de Chile que la región debe decidir qué papel quiere desempeñar ante una transformación tecnológica que ya está modificando la productividad, las instituciones y los mercados laborales.
El Salvador tiene un proyecto de US$145 millones en conectividad
Hay además un proyecto concreto que conecta directamente esta agenda regional con El Salvador.
CAF financia con US$145 millones el proyecto para el primer cable submarino que conectará directamente al país con la red global de internet. En agosto abrió una convocatoria internacional para los estudios y diseños de la infraestructura.
Según los datos publicados por CAF, El Salvador dispone actualmente de entre 4 y 5 Tbps de capacidad internacional mediante operadores de cables terrestres. Con el cable submarino se proyecta inicialmente duplicar esa capacidad y alcanzar hasta cuatro veces el nivel actual durante los próximos cinco años.
Eso permite aterrizar otra parte del concepto: transformación digital no es únicamente poner un formulario en internet. También requiere infraestructura capaz de transportar más datos, mantener servicios disponibles y soportar tecnologías cada vez más exigentes.
La educación también entra en la transformación
Otro frente ya abierto en El Salvador es la educación.
CAF informó el 8 de septiembre que desde 2022 ha aprobado US$400 millones para apoyar la modernización del sistema educativo salvadoreño. Entre los componentes descritos por el organismo aparecen plataformas para integrar información de estudiantes, docentes, centros escolares y aprendizaje, además de soluciones basadas en inteligencia artificial.
El planteamiento incluye utilizar IA para apoyar procesos de enseñanza, evaluación, gestión educativa y tutoría, aunque su impacto dependerá de cómo sean implementadas esas herramientas y de sus resultados.
De hacer filas a hacer clic
La apuesta de US$12,000 millones anunciada por CAF, por tanto, no debe interpretarse como una transferencia de ese monto hacia El Salvador. Lo que muestra es la dirección que está tomando el financiamiento regional: Estados más digitalizados, infraestructura de internet, inteligencia artificial, ciberseguridad y empresas tecnológicamente más productivas.
Para los salvadoreños, el cambio será mucho más fácil de medir en acciones cotidianas: cuántos trámites dejan de exigir desplazamientos, cuánto tiempo cuesta obtener un documento, qué servicios pueden realizarse desde un teléfono, qué oportunidades abre una mejor conexión y hasta dónde la inteligencia artificial empieza a intervenir en educación, empresas y servicios públicos.
El DUI desde el celular es una de las primeras expresiones visibles. El desafío ahora es que la transformación digital termine convirtiéndose no solo en más tecnología, sino en servicios más rápidos, accesibles y útiles para la población.