La compañía aeroespacial SpaceX concretó una nueva misión espacial al desplegar con éxito un lote de satélites Starlink hacia la órbita baja terrestre. El despegue se llevó a cabo desde las instalaciones de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, situada en el estado de California.
El lanzamiento estuvo a cargo de un cohete Falcon 9, cuya primera etapa completó su vuelo número 35. Tras cumplir con la separación de fases, el propulsor retornó de manera controlada a la superficie terrestre para realizar un aterrizaje vertical sobre el buque autónomo de apoyo “Of Course I Still Love You”, ubicado en aguas del océano Pacífico.
SpaceX: Ampliación de la red orbital
La misión refuerza la infraestructura de la constelación de internet de alta velocidad operada por la empresa de Elon Musk. El despliegue de los 27 dispositivos se programó para completarse de manera gradual tras alcanzar la altitud asignada en la órbita terrestre baja.
El uso continuo de cohetes reutilizables permite a la compañía mantener un ritmo constante de misiones orientadas a mejorar la conectividad global y reducir la brecha digital en regiones apartadas mediante la red de satélites Starlink.
