Rogue Schmidt, comediante estadounidense de 31 años, se ha convertido en una de las voces de una tendencia que busca demostrar que usar una mascarilla médica para dormir no impide sentirse joven, atractiva y segura de sí misma. La iniciativa reúne a personas que reciben tratamiento para la apnea del sueño.
La comunidad se identifica con la expresión CPAP Baddies y utiliza plataformas como TikTok para compartir experiencias personales, fotografías y videos con los dispositivos que ayudan a mantener abiertas las vías respiratorias durante la noche.
Schmidt, quien ha contado que padece apnea severa, considera que mostrar públicamente estos tratamientos puede ayudar a combatir la vergüenza que algunas personas sienten al utilizarlos.
La apnea se convierte en protagonista de una tendencia sexy
Durante mucho tiempo, las mascarillas CPAP estuvieron asociadas en el imaginario popular con personas mayores o con dificultades médicas visibles.
Ahora, integrantes de generaciones más jóvenes buscan cambiar esa imagen y mostrar que recibir tratamiento no tiene por qué afectar la autoestima.
En declaraciones recogidas por New York Post el 20 de agosto de 2026, Schmidt afirmó:
«Somos jóvenes, somos sexys y no tenemos miedo de decirlo con nuestras mascarillas puestas».
La declaración es una traducción de sus palabras originales en inglés, difundidas durante una entrevista sobre la tendencia.
Schmidt también explicó que, antes de recibir tratamiento, podía dormir muchas horas y aun así sufrir somnolencia durante el día.
Una mascarilla que ayuda a respirar durante la noche
Los equipos CPAP, siglas inglesas de presión positiva continua en las vías respiratorias, suministran aire mediante una mascarilla para evitar que la vía respiratoria se cierre repetidamente durante el sueño.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos explica que la apnea del sueño es un trastorno caracterizado por interrupciones repetidas de la respiración mientras una persona duerme.
Entre sus posibles manifestaciones se encuentran ronquidos intensos, cansancio diurno, dificultades de concentración y episodios de respiración interrumpida.
Los dispositivos CPAP forman parte de los tratamientos habituales para determinados pacientes, pero su uso debe responder a una evaluación médica.
De la vergüenza al orgullo
Además de Rogue Schmidt, otras participantes, como Kayla Fawcett, han contribuido a difundir imágenes y testimonios sobre la experiencia de dormir con estos equipos.
La tendencia busca demostrar que los tratamientos médicos y la autoestima pueden coexistir.
Sin embargo, no convierte las mascarillas en accesorios de moda para personas que no las necesitan.
El principal valor de la iniciativa está en normalizar el tratamiento y alentar a quienes tienen síntomas a buscar atención profesional.
Para sus participantes, la sensualidad no depende de esconder una condición médica, sino de sentirse cómodas con su propia imagen.