La calabaza, ingrediente estrella de platos navideños como tartas, sopas y raviolis, es también un superalimento con beneficios comprobados para la salud. Según Robin DeCicco, nutricionista holística certificada, su alto contenido de fibra y potasio la convierte en un aliado clave para el corazón, al contrarrestar los efectos del sodio en la tensión arterial.
La calabaza es rica en carotenoides y antioxidantes, que protegen contra el daño celular y reducen el riesgo de enfermedades inflamatorias. Estos compuestos, también presentes en la calabaza butternut y las zanahorias, son fundamentales para una dieta equilibrada y saludable.
Beneficios para el corazón y la longevidad
Una taza de puré de calabaza ecológica aporta más del 10% del potasio diario y unos 4 gramos de fibra, esenciales para regular la presión arterial y mejorar la digestión. Los expertos recomiendan incorporarla en batidos, avena o yogur para aprovechar su textura cremosa y saciante, sin añadir azúcares innecesarios.
Las semillas de calabaza destacan por su alto contenido en proteínas, fibra, zinc y magnesio, ideales para estabilizar el azúcar en sangre y fortalecer el sistema inmunológico. Solo un cuarto de taza aporta 10 gramos de proteína y 3 gramos de fibra, además de hierro y potasio, según DeCicco.