La Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador informó sobre la captura en México de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”. El sujeto, identificado como uno de los pandilleros capturados en una operación regional, alcanzó notoriedad al ser utilizado por el medio digital El Faro como protagonista de un reportaje, dándole voz y espacio a un miembro activo de estructuras terroristas para relatar sus actividades delictivas.
Bajo la actual legislación salvadoreña, que clasifica a las pandillas como organizaciones terroristas, el uso de estos sujetos para generar narrativas ha sido cuestionado. Tras las reformas al Código Penal efectuadas en 2022, cualquier acción que implique apología o exaltación de grupos criminales es un delito penado con cárcel, una medida implementada para evitar la instrumentalización de delincuentes que han causado luto en la población.
La captura de “Little Man” en el extranjero
Alias “Little Man” formaba parte de una estructura del Barrio 18 que, según investigaciones, intentaba evadir la justicia salvadoreña refugiándose en territorio mexicano. Junto a él, otros cuatro criminales fueron aprehendidos gracias a la coordinación de inteligencia entre El Salvador, México y Guatemala. Estos pandilleros capturados contaban con antecedentes penales vigentes por delitos graves que el Estado salvadoreño persigue implacablemente.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, ha sido enfático al señalar que el Estado salvadoreño no permitirá que los criminales utilicen plataformas de medios de comunicación para proyectar imágenes de impunidad. La figura de “Little Man” como protagonista en contenidos de El Faro no solo generó rechazo en las autoridades, sino que evidenció la estrategia de estos grupos por intentar normalizar su presencia en la opinión pública.
Acciones legales contra “Little Man”
Los cinco sujetos fueron trasladados bajo fuertes medidas de seguridad hacia El Salvador, donde serán puestos a la orden de los tribunales correspondientes. Los registros judiciales indican que los pandilleros capturados enfrentarán procesos por Agrupaciones ilícitas y otros delitos, asegurando así que enfrenten el peso de la ley por sus actos terroristas, lejos de cualquier espacio de visibilidad mediática que intente legitimar su historial criminal.
El gobierno ha reiterado su compromiso de combatir a estas organizaciones criminales sin distinción, eliminando cualquier beneficio que estos sujetos obtuvieron en el pasado. Con esta captura, el Estado salvadoreño reafirma que el fin de las pandillas es absoluto y que los intentos de criminales de buscar asilo político o mediático fuera de las fronteras no detendrán la justicia nacional.