El año 2026 marca un hito histórico para El Salvador con la celebración del Primer Desayuno Nacional de Oración El Salvador, un evento que busca inspirar unidad y fe en medio de las transformaciones sociales que vive el país. Organizado por Próspera Foundation, este encuentro sigue el modelo global iniciado en 1953 por el presidente Dwight D. Eisenhower en Estados Unidos. La actividad, que se lleva a cabo este lunes 19 de enero en el Palacio Nacional, cuenta con la participación del presidente Nayib Bukele y una delegación de senadores y congresistas estadounidenses.
Entre los oradores destacados figuran el senador Mike Lee y los congresistas John Moolenaar, Lou Correa y Tracey Mann, quienes se unen a líderes locales de los tres órganos del Estado, el sector empresarial y comunidades de fe. El objetivo es fomentar un liderazgo basado en principios y valores compartidos, en un ambiente de reflexión espiritual y respeto.
Impacto del Desayuno Nacional de Oración El Salvador
El evento ha generado gran expectativa, con un estricto protocolo de seguridad en el Centro Histórico. El registro de prensa está programado a las 5:30 a.m. frente a la Biblioteca Nacional (BINAES), mientras que el acceso vehicular al Palacio Nacional estará restringido. Esta iniciativa, que ya ha tenido éxito en países como Guatemala, busca consolidar alianzas estratégicas basadas en la fe, sin vinculación a una ideología política específica, promoviendo la cohesión nacional.
Durante la jornada, los asistentes compartirán mensajes de esperanza, recordando citas históricas de líderes como George Washington y Abraham Lincoln sobre la importancia de la guía espiritual en la gobernanza. Este encuentro refuerza los lazos diplomáticos entre El Salvador y Estados Unidos, en un acto de unidad sin precedentes.
Un legado de fe y liderazgo
Con este Primer Desayuno Nacional de Oración El Salvador, el país se suma a una tradición internacional que prioriza la oración por la prosperidad y la paz ciudadana. La participación de líderes de ambos países destaca el compromiso por construir un futuro basado en valores espirituales y cooperación mutua.