El presidente Nayib Bukele abordó en una entrevista uno de los temas que más intriga a la opinión pública: ¿hasta cuándo dirigirá los destinos de El Salvador? El mandatario reveló que existe un acuerdo interno con su esposa, la primera dama Gabriela de Bukele, que establece 2029 como el límite de su carrera política. Sin embargo, los recientes cambios en el calendario electoral y su deseo personal de continuar con las transformaciones en el país han convertido este pacto en un tema de negociación constante.
Bukele explicó que la principal razón detrás de la intención de retiro de su esposa es el tiempo familiar. “Tenemos dos hijas pequeñas… la edad donde va a demandar más tiempo que esté el papá se acerca”, señaló el presidente, reconociendo que la gestión pública limita severamente su presencia en el hogar. A pesar de esto, el mandatario bromeó con que extender su mandato hasta 2033 —debido al adelanto de las elecciones de 2027— es visto por su esposa como una “trampa” en su relación.
El reto de delegar el mando
Más allá del ámbito familiar, Bukele reflexionó sobre la dificultad de encontrar sucesores que mantengan el ritmo de su administración. Para el mandatario, delegar es una facultad esencial de un líder, pero admite que es complejo garantizar que otros realicen la labor con la misma visión. “Si es difícil delegar un ministerio, ¿cómo será de difícil delegar el país?”, cuestionó, subrayando que, aunque no desea irse pronto, entiende que “todo tiene una fecha de expiración”.
El presidente confesó que, si dependiera únicamente de su gusto personal, se mantendría en el cargo por otros 10 años para consolidar los cambios realizados. Sin embargo, dejó claro que su futuro dependerá de tres factores: la voluntad de Dios, el consenso con su familia y la decisión del pueblo salvadoreño.
Bukele también destacó que su prioridad es equilibrar su rol como líder nacional con su compromiso familiar. “No quiero que mis hijas crezcan sin su papá”, admitió, pero al mismo tiempo reiteró su pasión por el servicio público y la necesidad de continuar con los proyectos iniciados.