El Gobierno de El Salvador, a través de unidades especializadas de la Policía Nacional Civil (PNC), ejecutó un operativo exitoso en la denominada “muralla del Pacífico”, logrando un golpe contundente contra el narcotráfico internacional. La intervención tuvo lugar a la altura de Isla de Méndez, en el departamento de Usulután, donde fue interceptada una embarcación tipo lancha de bandera guatemalteca procedente de Nicaragua. Al realizar la inspección, los agentes localizaron un cargamento de 450 kilogramos de cocaína, valorados en el mercado ilegal en aproximadamente $11,313,000 dólares.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, reafirmó que el país no tolerará ningún ilícito relacionado con la narcoactividad, destacando la vigilancia permanente en las aguas territoriales para frenar el avance del crimen organizado. Como resultado de este procedimiento en flagrancia, se procedió a la detención de dos ciudadanos salvadoreños, identificados como Robin Eduardo Cruz Valle y Jonathan Alexis Cruz Valle, quienes serán procesados por el delito de Tráfico Ilícito.
Millonario decomiso de cocaína
Además del cargamento de cocaína, las autoridades incautaron un teléfono celular, dos equipos de navegación GPS y $150 dólares en efectivo que se encontraban en poder de los detenidos. Este decomiso representa uno de los golpes financieros más significativos para las estructuras criminales que pretenden utilizar el territorio salvadoreño como ruta de tránsito.
La operación de interceptación de la cocaína demuestra la efectividad de la coordinación entre las unidades de inteligencia y el despliegue naval en la zona costera de Usulután. Las investigaciones preliminares sugieren que la lancha intentaba evadir los controles fronterizos utilizando rutas marítimas no convencionales, una táctica que fue neutralizada gracias al equipo de monitoreo de la PNC.
Tras la confirmación técnica de que los 450 paquetes rectangulares contenían efectivamente cocaína, las autoridades procedieron a la custodia del cargamento en una zona de máxima seguridad. Este operativo refuerza el compromiso del gabinete de seguridad de mantener a El Salvador libre de la influencia de carteles transnacionales, asegurando que cada gramo de droga incautado sea retirado de las calles para evitar daños a la salud pública y la estabilidad social.
Los detenidos y la evidencia serán puestos a la orden de las instancias judiciales correspondientes para continuar con el proceso legal.