Una mujer de 33 años, sus tres hijos pequeños y su pareja aparecieron muertos a balazos en dos lugares distintos de una ciudad mexicana. Al principio, el hallazgo parecía un ataque contra toda una familia. Sin embargo, conforme avanzaron las investigaciones, surgió una hipótesis estremecedora: la propia madre habría asesinado a sus tres hijos y a su compañero sentimental antes de quitarse la vida.

La mujer era Cinthia Abigail Tamez Rivera, conocida en redes sociales como Cindy Tamez, quien vivía en Montemorelos, en el estado de Nuevo León, México.
Sus hijos tenían apenas 2, 10 y 11 años, mientras que su pareja fue identificada como Leodegario Moya Garza.
La tragedia, descubierta el 30 de septiembre de 2026, adquirió una nueva dimensión cuando la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León comenzó a reconstruir los movimientos de la mujer durante sus últimas horas.
Los investigadores encontraron elementos balísticos que relacionaban las dos escenas del crimen. Pero hubo otro descubrimiento: un adolescente de 14 años había sobrevivido y podía contar parte de lo sucedido.

El primer hallazgo: una madre y su hijo dentro de una camioneta
Todo comenzó la mañana del miércoles 30 de septiembre.
Las autoridades localizaron una camioneta Jeep Rubicon roja en el municipio de Montemorelos. En su interior estaban los cuerpos de Cindy Tamez y de su hijo menor, Gustavo, de dos años.
Ambos presentaban heridas producidas por arma de fuego. El pequeño había recibido un disparo en el tórax y su madre presentaba una lesión en la cabeza.
Los agentes encontraron también un arma de fuego dentro del vehículo.
En aquel momento todavía no estaba claro si se trataba de un doble homicidio o si existía alguna relación entre las dos muertes.
La investigación condujo a los agentes hasta la vivienda familiar, ubicada a pocas cuadras del lugar donde había sido encontrada la camioneta.
Lo que descubrieron allí transformó completamente el caso.
Otros tres cuerpos dentro de la casa

En el domicilio, los investigadores encontraron muertos a Bruno y Cristian, los otros dos hijos de Cindy, así como a su pareja, Leodegario Moya.
Los tres también presentaban heridas de bala.
La Fiscalía tenía entonces cinco víctimas de una misma familia, distribuidas en dos escenas diferentes.
Las primeras indagaciones apuntaban a que las muertes habían ocurrido durante la madrugada, después de una reunión celebrada en la vivienda.
Según explicó el fiscal general de Nuevo León, Javier Flores Saldívar, antes de la tragedia se había realizado una convivencia en la que aparentemente se consumieron bebidas alcohólicas.
Los investigadores comenzaron a examinar si una discusión entre Cindy y Leodegario podía estar relacionada con lo ocurrido.
Sin embargo, todavía faltaba determinar quién había disparado y cómo se conectaban las muertes encontradas dentro de la casa con las de la camioneta.
El giro de la investigación: Cindy se convirtió en la principal sospechosa

Los primeros resultados de los análisis balísticos permitieron relacionar los indicios encontrados en la vivienda con los del vehículo.
De acuerdo con la reconstrucción expuesta por el fiscal Flores Saldívar, la principal hipótesis señala que Cindy Tamez habría disparado primero contra Leodegario Moya y sus dos hijos mayores.
Después, presuntamente salió de la vivienda con Gustavo, el niño de dos años, y se trasladó en la camioneta hasta otro sector de Montemorelos.
Allí, según la misma hipótesis, habría disparado contra el pequeño antes de quitarse la vida.
El fiscal describió la posible secuencia de esta manera:
“Se realiza primeramente la privación de la vida en contra de la pareja y los dos menores, luego sale, ultima al menor y se priva de la vida”.
La declaración, difundida por UnoTV el 1 de octubre, resume la reconstrucción preliminar de las autoridades mexicanas.
La Fiscalía continuó analizando peritajes, grabaciones de cámaras de seguridad, teléfonos y testimonios para establecer si realmente ocurrió de esa forma.
El adolescente de 14 años que sobrevivió

Cuando el caso parecía limitarse a las cinco personas encontradas sin vida, apareció un testimonio fundamental.
Un adolescente de 14 años estaba en la casa cuando sucedió parte de la tragedia.
El menor era hijo de una expareja de Cindy Tamez y se encontraba bajo su cuidado aquella noche.
Según versiones difundidas en México, el adolescente logró resguardarse durante el ataque. Posteriormente fue entrevistado por los investigadores.
El 7 de octubre, el fiscal Javier Flores Saldívar confirmó que su declaración coincidía con la principal línea de investigación.
El adolescente habría visto a Cindy después de parte de los hechos y le preguntó por qué había actuado de esa manera.
De acuerdo con el fiscal, la mujer manifestó que estaba enojada.
“Según la versión del adolescente es que le había dado coraje. ¿Qué le dio coraje? Lo desconocemos”, expresó Flores Saldívar.
El funcionario también aclaró que no podía afirmarse que Cindy hubiera decidido deliberadamente perdonarle la vida al joven.
El testimonio constituye uno de los elementos más relevantes de la investigación, aunque por sí solo no establece el motivo de las muertes.
¿Quién era Cindy Tamez?
Antes de convertirse en el centro de una investigación por homicidio múltiple, Cindy Tamez mantenía una presencia activa en redes sociales, donde compartía imágenes de su vida cotidiana, viajes, celebraciones y artículos de lujo.
Medios mexicanos la describieron como una mujer dedicada a actividades comerciales, entre ellas préstamos de dinero y organización de tandas, sistemas de ahorro colectivo utilizados en México.
En sus publicaciones aparecían vehículos, joyas, ropa de marca y reuniones sociales.
También compartía mensajes relacionados con el orgullo, el enojo y la venganza.
Una de las frases que circularon tras su muerte decía:
“No todos conocen mi lado malo”.
Esas publicaciones adquirieron notoriedad después de conocerse la principal hipótesis de la Fiscalía.
No obstante, no existe evidencia pública suficiente para establecer que esos mensajes anticiparan un crimen o revelaran una intención de hacer daño a su familia.
Tampoco se ha demostrado que sus actividades económicas provocaran los acontecimientos investigados.
¿Una discusión de pareja provocó las cinco muertes?

Esta sigue siendo una de las preguntas centrales.
La Fiscalía investiga si existió un conflicto sentimental durante la madrugada del 30 de septiembre, después de la reunión celebrada en el domicilio.
Los estudios toxicológicos detectaron una baja concentración de alcohol y presencia de clonazepam en el organismo de Cindy Tamez, de acuerdo con declaraciones del fiscal Flores Saldívar divulgadas el 7 de octubre.
Sin embargo, los resultados no demuestran que esas sustancias hayan desencadenado el ataque.
Los investigadores también revisan comunicaciones telefónicas para establecer si existieron problemas previos entre la pareja u otras circunstancias que ayuden a esclarecer el caso.
El fiscal reconoció que el posible motivo continúa siendo desconocido.
“¿Qué le dio coraje? Lo desconocemos. Estamos realizando análisis de telefonía y de todo para ver si nos da algo”, explicó.
Cinco muertos y una pregunta todavía sin respuesta

El caso de Cindy Tamez dejó a tres niños y dos adultos muertos. También dejó el testimonio de un adolescente que se encontraba en la vivienda y sobrevivió.
La hipótesis de que la madre cometió los cuatro homicidios antes de suicidarse se ha fortalecido con los peritajes balísticos y las declaraciones recogidas durante la investigación.
Sin embargo, la Fiscalía de Nuevo León todavía busca esclarecer qué sucedió antes de los disparos y qué pudo desencadenar la tragedia.
La respuesta a esa pregunta sigue siendo la pieza pendiente de un caso que ha conmocionado a México.