La Reserva Federal de Estados Unidos volvió a subir las tasas de interés y la decisión importa también en El Salvador: por un lado puede mantener presión sobre el costo del dinero y el financiamiento; por otro, el petróleo comenzó a retroceder después de las fuertes alzas recientes, aunque todavía se mantiene por encima de los US$100 por barril.
La Fed aumentó este miércoles 16 de septiembre su tasa de referencia en 0.25 puntos porcentuales, hasta un rango de 3.75 % a 4.00 %. Fue la primera subida en más de tres años y la decisión fue adoptada de forma unánime. La institución argumentó que la inflación continúa elevada y que el ajuste busca acelerar su regreso hacia la meta del 2 %.
Los mercados reaccionaron este jueves con un dólar cerca de máximos de siete semanas y mayores rendimientos en los bonos estadounidenses de corto plazo. Reuters reportó además avances en las bolsas después de la reacción inicial a la decisión.
¿Cómo pueden afectar las tasas a El Salvador?
El Salvador utiliza el dólar estadounidense y no dispone de una política monetaria independiente como la de países que emiten su propia moneda. Un estudio del Banco Central de Reserva sobre las tasas salvadoreñas encontró una relación entre las condiciones financieras internas y externas, además de señalar que una economía pequeña, abierta y dolarizada está expuesta a los precios y condiciones internacionales.
Eso no significa que los préstamos salvadoreños subirán automáticamente 0.25 puntos tras la decisión de la Fed. El costo final del crédito también depende de liquidez, riesgo, competencia bancaria, plazo y perfil del cliente.
Pero unas tasas internacionales más altas pueden encarecer el financiamiento externo y mantener presión sobre los rendimientos exigidos a empresas y gobiernos que buscan recursos en los mercados.
En el caso del Estado salvadoreño, el propio Ministerio de Hacienda identifica la tasa de interés real efectiva como uno de los principales factores que presionan hacia arriba la dinámica de la deuda pública en sus proyecciones de sostenibilidad.
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Petróleo baja, pero todavía supera los US$100
El otro movimiento relevante para el bolsillo salvadoreño está ocurriendo en el petróleo.
El Brent descendía este jueves alrededor de 3 %, hasta US$102.72 por barril, mientras el crudo estadounidense WTI rondaba los US$100.47. La caída estuvo relacionada con una moderación de los temores sobre interrupciones en el suministro de Medio Oriente.
Sin embargo, el descenso ocurre después de fuertes presiones energéticas y todavía deja el petróleo en niveles elevados.
Para El Salvador esto cobra especial importancia porque los precios de referencia de los combustibles ya aumentaron US$0.17 por galón para la quincena del 15 al 28 de septiembre. En la zona central, la gasolina superior tiene una referencia de US$5.13, la regular de US$4.80 y el diésel de US$4.86.
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La caída del petróleo de este jueves, por tanto, no implica una reducción inmediata en las gasolineras salvadoreñas. Los precios locales actualmente vigentes corresponden al período ya establecido y la siguiente actualización dependerá de cómo evolucione el mercado internacional durante los próximos días.
¿Qué debería vigilar un salvadoreño?
Para los hogares, los dos indicadores pueden moverse en direcciones distintas: petróleo más barato eventualmente aliviaría presiones sobre combustibles y transporte, mientras unas condiciones financieras internacionales más restrictivas pueden dificultar una reducción del costo del crédito.
Además, el panorama todavía puede cambiar. Reuters informó que 16 de los 18 responsables de política monetaria de la Fed contemplan al menos otra subida durante 2026, por lo que la decisión de septiembre podría no ser el último movimiento del año.