Luigi Mangione, el hombre acusado de acabar con la vida de Brian Thompson, ex-CEO de UnitedHealthcare, se declaró culpable este viernes 14 de agosto de 2026 de dos cargos federales por acoso interestatal con resultado de muerte. La admisión de culpabilidad se llevó a cabo ante la jueza Margaret Garnett en un tribunal federal de Manhattan.
Durante la audiencia, Mangione, de 28 años, realizó una declaración abierta y sin contar con un acuerdo previo con la fiscalía. “Le disparé al señor Thompson en Manhattan y murió”, confesó el acusado, quien reconoció ante el tribunal que sus actos fueron ilegales y realizados con la intención de causar temor a la muerte o lesiones graves a la víctima.
Un proceso judicial complejo
El asesinato de Thompson, ocurrido el 4 de diciembre de 2024 fuera de un hotel en Midtown Manhattan, conmocionó al sector empresarial estadounidense. Según la narrativa presentada durante el proceso, Mangione se trasladó a Nueva York, utilizó una identidad falsa para infiltrarse en una conferencia de inversores y empleó un arma impresa en 3D con silenciador para perpetrar el ataque.
Tras ser capturado días después en un restaurante en Altoona, Pensilvania, Mangione ha enfrentado un largo proceso legal. Si bien anteriormente se desestimaron cargos federales más severos que podían conllevar la pena de muerte, la declaración de culpabilidad por estos dos cargos federales de acoso lo deja expuesto a una condena máxima de cadena perpetua. La sentencia oficial ha sido programada para el 18 de diciembre de 2026, fecha en la que los fiscales tienen previsto solicitar la pena máxima, la cual requiere el cumplimiento de al menos el 85 % de la condena.
Luigi Mangione: El caso estatal pendiente
A pesar de esta resolución en el ámbito federal, Mangione aún enfrenta cargos a nivel estatal en Nueva York, incluyendo el de asesinato en segundo grado. El juicio por este proceso estatal tiene previsto iniciar el próximo mes de septiembre.
No obstante, la defensa de Mangione ha señalado que buscará la desestimación de los cargos estatales bajo el principio de double jeopardy (doble enjuiciamiento), argumentando que no se puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho. El desenlace de esta moción será crucial para determinar si el acusado deberá enfrentar un segundo proceso judicial después de su sentencia federal.