Un potente terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente de Colombia la mañana del lunes 10 de agosto de 2026, convirtiéndose en la primera gran prueba para el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el pasado viernes 7 de agosto. El sismo se registró a las 7:34 a.m. hora local, con epicentro cerca de San José del Palmar (Chocó) y una profundidad de entre 96 y 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Hasta el momento, se reportan al menos 20 muertos confirmados por autoridades locales (18 en Pereira y 2 en Manizales), aunque otras fuentes elevan la cifra a cerca de 22 fallecidos. Además, hay heridos, personas atrapadas y daños estructurales en Quibdó, Cali, Manizales y Pereira.
Respuesta inmediata del presidente
El mandatario suspendió de inmediato toda su agenda en Bogotá para concentrarse en la emergencia. A través de un mensaje en video, De la Espriella anunció:
“Compatriotas, he ordenado suspender toda la agenda para concentrarme en el desastre natural que azota a nuestro pueblo. Personalmente lideraré las acciones para llevar soluciones a las zonas afectadas. No están solos. Colombia tiene un presidente que hará todo lo necesario para ayudarles”.
El presidente reiteró su compromiso en otro mensaje: “Me dirijo a Bogotá para concentrarme en la atención de la emergencia. He convocado un Puesto de Mando Unificado en la UNGRD, desde donde lideraré las acciones para atender a las comunidades afectadas”.
Contexto y balance preliminar
Este es el primer desafío real de la administración de De la Espriella, quien ha asumido directamente el liderazgo de la respuesta. Ordenó la instalación del Puesto de Mando Unificado y solicitó un reporte detallado a la UNGRD. También anunció que se desplazará personalmente a las zonas afectadas, como Pereira.
Las cifras de víctimas y daños materiales continúan siendo preliminares. Mientras el SGC informaba que no se reportaban pérdidas humanas, las autoridades locales ya confirmaban fallecidos y graves afectaciones. Las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños siguen en curso.