El exembajador del Reino Unido en Estados Unidos, Peter Mandelson, fue arrestado este lunes bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, según informó Sky News citando a la Policía Metropolitana de Londres. El político, de 72 años, fue detenido en una dirección del distrito de Camden y trasladado a una comisaría para ser interrogado.
La detención se produce después de que saliera a la luz que Mandelson figura en archivos vinculados al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, lo que ha desatado una fuerte controversia política en el Reino Unido.
En la Cámara de los Comunes, Darren Jones, secretario jefe del primer ministro Keir Starmer, confirmó que el Gobierno está revisando documentos relacionados con Mandelson y que estos se publicarán de manera gradual a partir de principios de marzo. El primer paquete incluirá información sobre su nombramiento como embajador en Washington.
El escándalo ya ha tenido consecuencias políticas. Morgan McSweeney, jefe de Gabinete de Starmer, presentó su renuncia tras asumir la “plena responsabilidad” por haber recomendado el nombramiento de Mandelson pese a sus conocidos vínculos con Epstein.
Según una investigación en curso, Mandelson habría filtrado en 2009 correos electrónicos de Downing Street a Epstein relacionados con propuestas de política fiscal, cuando formaba parte del Gabinete del entonces primer ministro Gordon Brown. También se le señala por supuestamente advertir al financista sobre un rescate bancario de la Unión Europea por 500,000 millones de euros antes de su anuncio oficial.
Documentos divulgados indican además que Epstein transfirió 75,000 dólares al exembajador. Entre los mensajes revelados figuran intercambios en los que Mandelson aseguraba estar trabajando para modificar la política gubernamental sobre los bonos de los banqueros, en línea con solicitudes planteadas por el financiero.
Tras nuevas revelaciones sobre su relación con Epstein, Mandelson —destituido en septiembre pasado— anunció su salida del Partido Laborista, afirmando que no deseaba causar más daño a la formación política.