Un violento homicidio conmocionó a la comunidad internacional del surf tras el asesinato de Kurt Van Dyke, un ciudadano estadounidense de 66 años radicado desde hace décadas en la costa caribeña de Costa Rica. El incidente ocurrió en una vivienda de Hone Creek, donde dos sujetos armados irrumpieron con violencia. Según los reportes, los asaltantes retuvieron a la pareja en una habitación mientras sustraían objetos de valor y el vehículo de las víctimas.
Van Dyke fue hallado sin vida con signos de asfixia y heridas de arma blanca. Su pareja, una mujer de apellido Arroyo, sobrevivió al ataque tras ser atada y agredida físicamente por los delincuentes, quienes huyeron del lugar tras el atraco. Este suceso ha conmocionado a los residentes locales, quienes conocían a la víctima no solo por su faceta empresarial como dueño de un hospedaje en Puerto Viejo, sino por su estatus de leyenda en las olas más peligrosas de la región.
Investigación por el homicidio
El caso se mantiene bajo investigación para dar con el paradero de los responsables de este homicidio que apaga una vida dedicada al mar. Kurt Van Dyke, originario de Santa Cruz, California, era heredero de una estirpe legendaria del surf; su madre fue una de las pioneras del deporte femenino en Estados Unidos. Conocido mundialmente como “El Rey” o el “King of Salsa Brava”, se ganó el respeto de la comunidad internacional por su destreza para dominar olas extremas incluso a sus 60 años.
En la zona del Caribe, Van Dyke era un reconocido empresario hotelero, propietario de un hostel que servía de refugio para surfistas de todo el mundo. Su figura fue inmortalizada en literatura especializada y era considerado un pilar de la cultura surfista que unía a California con Centroamérica. Las autoridades judiciales de Costa Rica continúan recabando pruebas y testimonios para esclarecer este crimen que ha impactado a la comunidad global del surf.