El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, participó este jueves en el prestigioso Desayuno Nacional de Oración, un encuentro anual que reúne a líderes mundiales, congresistas y figuras religiosas el primer jueves de febrero. Durante su intervención, Bukele reflexionó sobre el verdadero liderazgo, citando el pasaje bíblico del rey Salomón para destacar que quienes gobiernan deben buscar sabiduría, no riquezas ni fama, para servir efectivamente a su pueblo.
En su discurso, Nayib Bukele compartió los logros de su gestión, señalando que la recuperación de la paz y la seguridad en El Salvador ha sido posible gracias a la determinación, la valentía y la guía divina en la toma de decisiones complejas. El evento contó con la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó a Bukele como un aliado confiable y una de sus “personas favoritas” en la región.
Mensaje de Nayib Bukele
Tras la intervención de Bukele, Trump enfatizó que la cooperación entre El Salvador y Estados Unidos ha sido “increíble”, subrayando el rol del país como socio confiable en el hemisferio. Al encuentro asistieron altos funcionarios del gabinete estadounidense, como el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, y la Fiscal General, Pam Bondi, quienes presenciaron el llamado del mandatario salvadoreño a un liderazgo basado en humildad y responsabilidad ante Dios.
El evento en Washington ocurre apenas dos semanas después de un encuentro similar de oración en El Salvador. Nayib Bukele concluyó invitando a orar por los líderes del mundo, recordando que las soluciones a los retos globales no dependen solo de las acciones humanas, sino también de la guía divina en la toma de decisiones.
El Presidente reafirmó que su Gobierno continuará impulsando políticas centradas en el bienestar y la justicia social, siguiendo la visión de servicio y compromiso con la población que destacó en este foro internacional. La participación de Bukele resalta además la consolidación de la relación diplomática con Estados Unidos, basada en cooperación y valores compartidos.
La intervención del mandatario salvadoreño en el Desayuno Nacional de Oración evidencia la proyección internacional de su gestión y refuerza el papel de El Salvador como aliado estratégico en la región, mientras se promueve un liderazgo guiado por la sabiduría y la fe.