Una madre y sus dos hijos pequeños fallecieron tras aparentemente ingerir insecticida en un caserío de Petén, departamento de Guatemala. Las víctimas fueron identificadas como Mónica Ical Pop (24 años) y sus hijos María Fernanda Caal Ical (6 años) y Kevin Caal Ical (4 años) Aunque fueron trasladados con vida al hospital local, la gravedad del caso les causó la muerte.
Según las primeras hipótesis del caso, la madre envió a sus hijos a la tienda por una bebida, a su regreso la mezcló con insecticida, se la dio de beber a sus hijos y posteriormente ella ingirió el resto.

La Policía Nacional Civil (PNC) maneja la hipótesis de que la madre habría cometido suicidio después de realizar el envenenamiento contra sus hijos.

Las autoridades continúan con el peritaje y las diligencias para establecer las causas y circunstancias exactas, que por el momento se describen como desconocidas. El Ministerio Público y la PNC investigan el trágico suceso. Los cuerpos fueron sometidos a autopsia para confirmar la causa oficial de muerte.
